Otra Navidad distinta en Puerto Rico a causa del COVID-19

Durante varios días, Diana Metz estuvo debatiendo intensamente con sus sentimientos. Finalmente, el martes tomó la decisión que no quería, pero que sabía era la correcta: canceló el viaje que por tanto tiempo había planificado para pasar la época navideña en Puerto Rico junto a su esposo y sus dos hijos, y sus familiares residentes en la isla.

Advertisements

Metz, quien reside en el estado de Nueva Jersey, acostumbra venir con regularidad al país, pero hace alrededor de 10 años que no pasa el 24 y 25 de diciembre en la isla.

“Estaba anhelando pasar estos días allá, sentir esa alegría que siempre hay en Puerto Rico durante la Navidad, y los nenes querían ir a la playa y a la piscina de tití”, contó.

Hasta la semana pasada, Metz pensó que tendría la oportunidad de viajar a Puerto Rico para visitar a sus padres de 78 y 81 años. Pero el repunte de contagios por el COVID-19 que experimenta el país, al igual que Estados Unidos y otros países debido a la variante ómicron, alteró sus planes para esta época festiva.

Advertisements

A los más pequeños, le dieron la noticia el martes. Estos, de inmediato, empezaron a preguntar las razones. “Definitivamente, pensábamos que íbamos a poder ir. Yo sabía que iba empeorar la cosa porque leía que ómicron estaba en Europa, y sabía que iba a llegar, pero pensé que iba a ser más en enero y que me iba a dar ‘break’ de ir a Puerto Rico”, compartió Metz.

Aunque la pareja y su hijo mayor, de 6 años, están vacunados, el más pequeño, de 4 años, no ha sido inoculado contra el virus por su edad, y el padre de Metz será sometido a una intervención quirúrgica en enero.

“Fue una decisión bien difícil, pero estoy aliviada porque estaba estresada tratando de tomar la decisión. Sentía que era lo necesario y lo apropiado, pero quería ir. Llevaba varios días agobiada, tratando de tomar una decisión, y con los datos en las manos y todo lo que sabemos, decidimos cambiar los planes”, señaló.

Metz, natural de Carolina, estaba tan segura de que podría realizar el viaje que había comprado algunos obsequios navideños para que llegaran a la isla. “Mi plan ahora es que voy sola en enero para la cirugía de mi papá y, cuando vuelva, les llevo mis regalitos y les traigo los que enviamos para allá”, compartió.

Tras 18 meses de incertidumbre, eran muchas las personas que estaban esperanzadas en que estas navidades serían distintas y que se celebrarían con cierta normalidad con el regreso de las parrandas y las reuniones familiares.

Advertisements

El cambio abrupto debido a la rápida propagación de la variante omicrón, sin duda, pudo haber frustrado a algunos.

En Puerto Rico, la tasa de positividad de COVID-19 alcanzó ayer un 19.16%, la cifra más alta que se ha registrado en este renglón desde que comenzó la emergencia en la isla hace año y medio, según datos del Departamento de Salud.

Al reconocer que “todos estamos hartos de esta pandemia” y que “todos queremos pasar tiempo con amigos y familiares”, el director general de laOrganización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, recomendó la cancelación de las reuniones navideñas. “Un evento cancelado es mejor que una vida cancelada”, dijo, según reseñó The Associated Press.

El secretario de Salud, Carlos Mellado, también reconoció que serán unas festividades distintas.

“El pueblo de Puerto Rico tiene que entender que estamos en una pandemia y que esta Navidad va a ser totalmente diferente. Tenemos que celebrar la Navidad virtual y tenemos que trabajar con utilizar la mascarilla en todo momento. No es tiempo de aglomeraciones, no es tiempo de estar haciendo actividades en nuestras casas”, puntualizó ayer.

Advertisements

Llamado a fortalecerse

La psicóloga Ángeles Acosta reconoce que existe un sentido de decepción y, por otro lado, está la inseguridad entre quienes aguardaban la esperanza de una Navidad distinta. Estos sentimientos, resaltó, provocan ansiedad.

“Tenemos que hacer como una especie de reflexión o una revisión de realmente cómo es que nosotros lo logramos el año pasado y lo volveremos a lograr. Es un poco pensar que lo más importante es que todos estemos saludables y, dos, que podemos compartir con las personas que son parte de nuestro núcleo familiar”, expresó Acosta.

“Son tiempos difíciles, pero creo que no hay nada que nos pueda consolar como estar con la familia cercana en esta época de Navidad”, agregó.

Sostuvo que, en este tiempo, resulta necesario “fortalecerse emocionalmente”, proceso que, reconoció, no ocurre de un día para otro. “No podemos quedarnos en el tiempo de sentirnos con esa incertidumbre. Hay que hacer un plan concreto de qué van a hacer mañana”, añadió Acosta en referencia a la celebración de la Nochebuena hoy.

Como parte de ese proceso de fortalecimiento, mencionó que es necesario mantener una red de apoyo, hacer ejercicio, meditar y disfrutar de espacios abiertos. “El ejercicio ayuda a manejar la ansiedad y la depresión”, expresó.

Otra forma de manejar las emociones que han provocado los cambios o cancelaciones de las festividades navideñas es internalizar que se trata de una decisión en beneficio del colectivo, señaló el sociólogo José Rodríguez.

Igualmente, dijo Rodríguez, hay que entender que existen otras formas de expresar amor y agradecimiento, como las videollamadas. “Es cuestión de aplicarlas porque es peor tener un problema más serio, incluyendo una muerte en esta Navidad o en el Año Nuevo”, expresó el también epidemiólogo.

Rodríguez sostuvo que hay que ser bien cuidadoso, y estimó que puede ser poco probable que todas las personas obedezcan el confinamiento por las implicaciones emocionales que conlleva. “Si no vamos a seguir las recomendaciones de la OMS, hágase la prueba antes de reunirse en familia, mantenga el distanciamiento social, manténgase en un área donde se puedan distanciar los unos a otros. No dé abrazos y no dé besos, evite contagiarse o contagiar a una persona”, enfatizó.

Advertisements

“Hay que cuidarse”

Para la decana y profesora de Psicología de la Ponce Health Sciences University, Nydia Ortiz, más allá de cancelar las reuniones familiares, lo “deseable” es evitar caer en el pánico, reducir el número de invitados y seguir las medidas de protección estrictamente.

“Creo que es tiempo que nos cuidemos y continuemos viviendo, que hagamos nuestras cosas con los cuidados que ya sabemos tener, limitemos los grupos grandes, pero no dejemos de compartir porque es parte de nuestra salud mental y nuestra vida de pueblo”, señaló.

“Incluso, pienso que los medios deben colaborar en ese sentido de reconocer que hay que cuidarse. Tenemos un repunte, pero también debemos cuidar nuestros afectos y nuestra gente, nuestro contacto. Tenemos que seguir viendo a nuestros viejos, seguir compartiendo con nuestras familias, con los cuidados que tenemos que tener”, expresó.

La desconexión emocional -que ha estado presente en diversas etapas de la emergencia y ha sido tan “dolorosa”- causa tristeza, sobre todo, en estos tiempos en los que a las personas se les revuelcan la nostalgia, las pérdidas y los recuerdos. “La mejor receta para cualquier situación de salud mental es el apoyo social, y el apoyo social no es otra cosa que mantenernos conectados con las personas que amamos”, señaló.

“La salud de la gente es la salud completa, no solo del cuerpo, sino también del espíritu, del alma y la mente”, dijo.

El psicológo Alfonso Martínez Taboas no duda que este alza en los contagios -depués de cierto alivio emocional y optimismo- golpee fuerte la salud mental de algunas personas. “Muchas personas se van a poner tristes, pesimistas”, señaló.

Martínez Taboas, junto a otros colegas, publicó a principios de este año un estudio sobre el COVID-19 y su efecto en la salud mental en los puertorriqueños que reveló que el 39%, de una muestra de 416 participantes, pudo haber sufrido ansiedad severa a moderada desde que inició la pandemia.

Coincidió en que una alternativa en estos momentos puede ser reducir el número de personas invitadas a la reunión familiar. “Tenemos unas diferencias con las navidades pasadas y es que hoy en día sabemos que las vacunas funcionan. Desde el punto de vista médico, tenemos unas herramientas que hace un año no las teníamos o estaban comenzando”, afirmó.

Advertisements

Algunos mantienen sus planes

A pesar del alza en los casos de COVID-19, muchos viajeros con familiares en la isla mantuvieron inalteradas sus vacaciones navideñas, aunque han hecho ajustes para reducir el número de asistentes a los eventos y para que se lleven a cabo al aire libre.

Ese es el caso de Héctor Santana, que llegó a la isla el jueves junto a su esposa, Olga Veira, para visitar a sus primas, en Naguabo, que perdieron a su padre hace más de un año. “Queremos estar aquí con ellas”, dijo Santana.

“No tenemos miedo porque nosotros hemos viajado todo el (período del) COVID. Fuimos a Aruba, fuimos a España, fuimos a México y a California”, señaló.

Santana comentó que no consideró posponer sus planes, pues, después de su estadía en la isla, regresan a su hogar en Nueva Jersey para viajar a Florida. Para mañana, 25 de diciembre, han planificado una reunión de la que participarán unas 15 personas. “Pero nos vamos a cuidar. Tenemos las dos vacunas, el ‘booster’ y el ‘flu shot’”, señaló Veira, al agregar que también se realizaron una prueba antes de viajar a Puerto Rico. “La vida hay que disfrutarla porque mañana uno no sabe si va a estar acá”, añadió.

Andrés Rivera, también residente en Nueva Jersey, vino a visitar a su madre, hijos y hermanos, que viven en Barranquitas. “Disfrutar los 20 días que vamos a estar, comer lechón y arroz con gandules”, expresó sobre sus planes.

Dijo que la reunión familiar será en el campo al aire libre. “Nosotros, como somos del campo, nos pasamos en la yarda (patio), uno hablando por acá y otro por allá”, dijo Rivera, quien viajó junto a su esposa, Olga Vigo.

Alma Rivera llegó de Miami el miércoles a encontrarse con sus hermanos y su mamá, de 88 años, después de siete años sin verla.

“Todos estamos completamente vacunados. Venimos a pasar tiempo con nuestra mamá, probablemente estemos mayormente en la casa con ella para no estar con mucha gente”, expresó, al señalar que le gustaría visitar las lechoneras en Guavate, en el pueblo de Cayey.

Consejos para celebrar de manera segura

Expertos hacen algunas recomendaciones para que las familias puedan reunirse de manera segura y, a la vez, minimizar los riesgos de contagio:

  • Si no tiene la dosis de refuerzo de la vacuna contra el COVID-19, quédese en su casa.
  • Mantenga las medidas que han probado ser efectivas a lo largo de toda la emergencia: distanciamiento, mascarillas y lavado de manos constante.
  • Realice las actividades al aire libre y no en espacios cerrados o con pobre ventilación para así evitar que el virus se propague con más facilidad.
  • Si va a cantar o gritar, hágalo en un espacio exterior, bien ventilado y use mascarilla.
  • Evite las fiestas tipo bufé; cada persona debe llevar sus propios utensilios.

Detección temprana de la violencia de género en el Sistema Nacional de Salud

Ante la alerta que han despertado el incremento de denuncias por violencia de género y el repunte de los asesinatos de mujeres tras la finalización del estado de alarma en España, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud aprobó el pasado miércoles 25 de noviembre un instrumento común para mejorar la detección temprana de la violencia de género en el Sistema Nacional de Salud y la formación específica de profesionales del Sistema Nacional de Salud.

Advertisements

“Los profesionales sanitarios, desde médicos hasta auxiliares, son las primeras personas que muchas veces tienen acceso a mujeres víctimas de violencia y pueden ayudarles a intentar salir de la situación, primero detectándolo y luego derivándolas y conociendo los recursos que existen. La atención primaria es una puerta de entrada relativamente fácil porque nuestro sistema es de cobertura universal. El 100% de las mujeres en España pasan en algún momento por el sistema sanitario”, expone Isabel Ruiz, epidemióloga y profesora en la Escuela Andaluza de Salud Pública.

Como explica la experta, “aunque estos instrumentos que presenta el catálogo de carácter urgente ya existían y en muchas comunidades autónomas llevan años implementándose, la pandemia ha afectado mucho a la violencia de género y por eso se ha dado el paso de instaurar el cribado universal en todo el territorio”.

Según Ruiz, que desde el 2005 presta apoyo técnico al Observatorio de Salud de la Mujer y es una de las autoras del Protocolo común para la actuación sanitaria ante la Violencia de Género que el Ministerio de Sanidad lanzó en el 2012, “el confinamiento provocó que muchas mujeres víctimas no pudieran acudir a los servicios sanitarios. Sabemos que las llamadas aumentaron muchísimo y que las denuncias también. Y ahora se están haciendo los primeros estudios para ver el impacto que tuvo el confinamiento en la violencia de género. Pero son la punta del iceberg de lo que está ocurriendo”.

Ante el impedimento de acudir a un centro de salud, dos días después del inicio de la cuarentena, el Ministerio de Igualdad aprobó un Plan de Contingencia contra la violencia de género que incluía medidas como teléfonos especializados de información y asesoramiento] Y otras instituciones sacaron adelante distintas iniciativas pioneras, como la mascarilla 19 impulsada por los Colegios Oficiales de Farmacéuticos.[4] “Esta medida se creó pensando en mujeres que se vieran en una situación de riesgo. De forma que pudieran acercarse a la farmacia y pedir una ‘mascarilla 19’ sin levantar sospechas de su maltratado y alertando de su situación al farmacéutico”, explica la especialista en medicina preventiva y salud pública. “Gracias a la facilidad y la repercusión que tuvo fue copiado en Francia, Italia, y hasta países de Sudamérica”, agrega.

Advertisements

Cómo llevar a cabo la detección temprana de la violencia de género

El nuevo protocolo para abordar de forma temprana la violencia en el sistema sanitario, y que estarán disponibles en el primer semestre de 2022, cuenta con dos instrumentos principales: el cuestionario de detección Women Abuse Screening Tool (WAST) para la detección temprana y Cuestionario de detección Abuse Assessment Screen (AAS).

“La primera es una herramienta de cribado que podemos comparar con una mamografía: hacernos la prueba nos dice si puede haber algo o no, pero hasta que no se hace la biopsia no hay confirmación. El AAS, por otro lado, es un diagnóstico que sirve de confirmación. A la mujer que haya dado positivo en el primer instrumento se la deriva al segundo, con el que podemos confirmar que estamos ante un caso de violencia”, explica Ruiz, que fue responsable de validar el WAST hace más de 10 años y ha escrito diversos artículos científicos sobre la herramienta.

Para la profesora de la Escuela Andaluza de Salud Pública, estas herramientas de detección temprana, que ella tan bien conoce, son tan importantes como la formación y sensibilización del personal. “El cribado tiene que ir acompañado de una buena receptividad de los profesionales. En todas las comunidades se imparte formación, pero debería haber mucha más. Sobre todo, ahora que con la pandemia se ha centrado en la formación en la COVID-19 y sus vacunas”, reclama.

“Generalmente, los profesionales que acuden son los que muestran más interés por el tema o están ya más sensibilizados. El objetivo es llegar a aquellos que no ven la violencia de género como un problema o no les apetece involucrarse. Por eso creo que desde las administraciones debería hacerse mayor hincapié en su importancia y establecer esta formación obligatoria para todo el personal sanitario, incluyendo a los residentes que se están formando en diferentes disciplinas. Para que cuando sean profesionales ya tengan un camino recorrido”, manifiesta.

Las víctimas de violencia de género constituyen el otro foco al que dirigir la sensibilización. “La aceptabilidad de las mujeres depende en gran medida del esfuerzo que se haga desde las administraciones. Un ejemplo muy claro lo vemos con el cribado de cáncer. En función del territorio, muchas más mujeres o menos acuden a hacer la prueba de detención. El problema es el mismo, pero cambia la información disponible y el conocimiento al respecto. Con la violencia de género pasa exactamente lo mismo”, reconoce la epidemióloga, que desde hace más de una década integra la Red Andaluza de Formación Contra el Maltrato a las Mujeres (Red Formma): una plataforma de profesionales sanitarios formados de forma específica en violencia de género y que se encargan de diseñar la formación relativa al tema que se imparte a lo largo de toda la comunidad autónoma.

Advertisements

Las barreras a la hora de detectar casos de violencia

Aunque existen tanto señales físicas como psicológicas y actitudes concretas derivadas del maltrato que resultan fáciles de detectar, en ocasiones el sistema sanitario se enfrenta con complicaciones. Como señala Ruiz, la primera dificultad es la falta de formación y sensibilización de los especialistas: “esto pasa cuando dentro del catálogo de sintomatologías y en la historia clínica no se incluyen de forma rutinaria preguntas referidas a la detención de violencia de género”.

Por otro lado, debido a las connotaciones judiciales y sociales que implica, también se dan casos donde los médicos muestran su negativa a la hora de abordar esta situación. “A veces, el mismo especialista atiende a toda la familia y el maltratador también resulta ser su propio paciente”, revela Ruiz.

Las propias víctimas también pueden generar resistencia. “Afortunadamente, nuestra sociedad está cada vez más concienciada con la problemática. Pero hay todavía muchas mujeres que, debido a sus circunstancias, no se atreven a abrir la caja de pandora y prefieren seguir sufriendo en silencio”, señala.

“Es importante trabajar en ambas direcciones: alentando al profesional sanitario con herramientas para que pueda detectar sin miedo y apoyar a la mujer alentándola para que pueda salir de su situación, poniendo a su disposición recursos, empoderándolas… Y dándoles tiempo. Hablamos de una violencia que dura, de media, de 6 a 8 años. Así que no podemos esperar que la víctima tome la iniciativa de un día para otro”, señaló Ruiz.

Especialidades médicas como espacios facilitadores para la detención de la violencia de género

Todas las especialidades médicas sirven como puertas de entrada para la detección de casos de maltrato, pero existen espacios más facilitadores que otros. “Algunos servicios son más fáciles como puerta de entrada a la detención de violencia, como la atención primaria, urgencias o ginecología y obstetricia”, expresa Ruiz. Toda mujer embarazada recibe un seguimiento a lo largo de la gestión y acude cada cierto tiempo a los servicios sanitarios, lo que hace que sea más fácil para el personal, desde una matrona hasta una enferma, acercarse a su casa.

Otra área fundamental para detectar la violencia de género es la salud mental. “No hay una mujer que esté siendo maltratada físicamente o psicológicamente que no muestre algunos síntomas como ansiedad, insomnio, depresión… y que se vea obligada a acudir al especialista”.

En la especialidad pediátrica los sanitarios tienen más facilidades para detectar casos. “Muchas veces el impacto de la violencia no solo es para la mujer, sino que también afecta a los niños pequeños, quienes pueden mostrar trastornos importantes como hiperactividad, falta de sueño, ansiedad, bulimia o falta de apetito. Todas estas señales permiten averiguar una situación de violencia en casa”, señala Ruiz y afirma que “cualquier sanitario se va a encontrar con casos de mujeres maltratadas a lo largo de su trayectoria profesional. Por eso tiene la obligación, sin excusas, de formarse y estar preparado”.

Este contenido fue originalmente publicado en Univadis, parte de la Red Profesional de Medscape.

Para más contenido siga a Medscape en FacebookTwitterInstagram y YouTube.

Salud y Voces anuncian nuevo evento de vacunación masiva contra el COVID-19

Alrededor de 1.2 millones de personas ya pueden recibir su dosis de refuerzo de la vacuna contra el COVID-19 en Puerto Rico. Pero hasta hoy, solo unas 485,000 habían acudido a uno de los proveedores de vacunación a recibirla, alertó el Departamento de Salud (DS) este domingo, reconociendo un ritmo menor al esperado.

Advertisements

“De cara a los nuevos retos que pueden representar las nuevas variantes como ómicron, hacemos un llamado a las personas que no han recibido una dosis de vacuna o que cualifican para el refuerzo, a que este es el momento de hacerlo, para podernos defender y protegernos del SARS-Cov-2 en general, y de esta amenaza de la nueva variante”, puntualizó la doctora Iris Cardona, principal oficial médico de la agencia, durante una conferencia de prensa en la sede de la agencia en San Juan.

Toda persona de 18 años o más que completó su serie de dosis hace seis meses o más, vacunados con Moderna o Pfizer pueden recibir su dosis de refuerzo. Mientras, aquellos vacunados con Johnson & Johnson hace dos meses o más, también cualifican para recibir el refuerzo.

En vías de seguir aumentando la cobertura de vacunación contra el COVID-19 en Puerto Rico, Salud junto a la Coalición de Inmunización y Promoción de la Salud de Puerto Rico (Voces), anunciaron el VacuTrulla, un evento de vacunación masiva por 15 horas consecutivas el viernes, 17 de diciembre.

El evento transcurrirá desde las 9:00 de la mañana hasta las 10:00 de la noche, en el Centro de Convenciones en San Juan.

“Queremos aprovechar y hacer un llamado a los puertorriqueños sobre todo en esta época de navidad donde hay muchas reuniones familiares, actividades y muchos salen fuera de Puerto Rico a que se inoculen con el refuerzo para que así podamos estar más protegidos sobre todo ante las distintas variantes”, expresó por escrito el secretario de Salud, Carlos Mellado. “Estamos en un escenario ante la aparición de una nueva variante, ómnicron, que se va propagando rápidamente, aunque al momento no se ha identificado ningún caso en Puerto Rico, necesitamos reforzar la protección y aumentar la cobertura comunitaria”, añadió.

El llamado también incluye a los padres o encargados, a que acudan lo antes posible a un centro de vacunación para la inoculación de los menores de 5 a 11 años. En ese renglón de edad, hasta ayer 67,580 niños ya tenían al menos una dosis, mientras cerca de 14,000 habían completado la serie de vacunación.

La vacunación de estos menores inició el 4 de noviembre. La meta del gobierno de Puerto Rico es vacunar alrededor 220,000 niños y niñas en este grupo de edad con la primera dosis antes del 15 de diciembre,y con la segunda dosis para el 15 de enero de 2022.

Advertisements

En el evento masivo se atenderá por orden de llegada, aunque se podrá reservar el turno, registrándose en vacutrulla.eventbrite.com. También estará disponible la vacuna de influenza para los adultos y niños y pruebas de COVID-19 completamente libre de costos. Las personas pueden recibir ambas vacunas el mismo día, reiteró yaer Lilliam Rodríguez, CEO y fundadora de VOCES.

“La VacuTrulla se realiza con el fin de prepararnos para la llegada inminente de la variante ómicron y las fiestas navideñas como parte de los esfuerzos de inoculación en la isla para la protección de todos”, afirmó.

Para el evento, los niños de 5 a 11 años deben estar acompañados por mamá, papá o tutor legal quien deberá presentar un ID con foto. En el caso de los abuelos, que acompañen a sus nietos deben traer carta firmada de los padres con una identificación con foto de quién autoriza, este requerimiento aplica a los menores de 5 a 20 años. Todos los participantes con dosis anteriores, deben presentar su tarjeta de vacunación original e identificación con foto.

Salud recordó que habrá intérprete de lenguaje de señas disponible para la comunidad sorda y fila expreso para embarazadas y personas discapacitadas. Asimismo, reiteró que las personas que requieran recibir la vacuna en su hogar, pueden llamar al 787-709-4601 para una cita.

“Siempre ha habido pandemias a través de la historia de la humanidad. La diferencia es que esta es la primera vez que tenemos las herramientas médicas y científicas para hacerle frente, mantener la sociedad operante, mantenernos saludables y salvar vidas. Y la herramienta más efectiva y segura que tenemos en ese arsenal de estrategias basadas en ciencia, es la vacuna. Las sociedades que hagan uso de la vacuna podrán controlar la pandemia”, sostuvo el doctor Daniel Colón, presidente de la Coalición Científica.

“Ese ha sido el caso para Puerto Rico durante los últimos meses, y mientras continuemos escuchando la ciencia y manteniéndonos protegidos, será nuestro escenario en el futuro previsible. Para lograrlo, necesitamos la colaboración de la sociedad en ponerse todas las dosis, incluyendo los refuerzos, que son necesarios para mantener la protección óptima contra contagios”, subrayó.

Por: El Nuevo Día

Las dificultades de la práctica psiquiátrica: reducir el estigma a los pacientes con enfermedades mentales

Un estudio publicado en Community Mental Health Journal encontró que los psiquiatras mexicanos no están libres de estigmatizar a las personas con enfermedades mentales, incluso si son sus pacientes. Falta de empatía, prejuicio, encasillamiento, paternalismo y anulación son las principales actitudes negativas que tienen los psiquiatras hacia los pacientes con enfermedades mentales.

Advertisements

“Esto impacta la relación médico-paciente y las expectativas que tenemos de recuperación. Si antes de ver a un paciente leo un diagnóstico de esquizofrenia, abuso de sustancias o trastorno límite de la personalidad, que son los que resultaron más estigmatizados, ya no lo tratamos de la misma manera, no le hacemos las mismas preguntas, podemos no ser tan delicados en el trato o en el manejo y los pacientes lo notan“, explicó a Medscape en español la Dra. Emmeline Lagunes Córdoba, autora del estudio y médica especialista en psiquiatría en el North Camden Crisis Resolution Team, en Camden and Islington NHS Foundation Trust en Londres, Reino Unido.

La presencia de estigma por parte de trabajadores de la salud hacia las personas con enfermedades mentales ya se había reportado antes. Pero esta es la primera investigación que analiza el estigma en los psiquiatras mexicanos.

Los investigadores realizaron entrevistas individuales a 29 residentes de psiquiatría de la Ciudad de México, de diferentes años académicos, que realizaban rotaciones clínicas en distintos centros. Les preguntaron sobre sus opiniones respecto al estigma hacia la enfermedad mental, sus actitudes frente a los pacientes y los factores que podrían estar ocasionando el estigma. Las entrevistas se grabaron y procesaron mediante análisis del contenido temático.

“Algo que me sorprendió mucho fue la conciencia de sí mismo. Los participantes reconocieron que hay un problema en las actitudes de los psiquiatras hacia las personas con enfermedades mentales. Pensé que habría más resistencia, pero solo un participante dijo no, nunca he escuchado, nunca he visto actitudes negativas por parte de los psiquiatras. Todos los demás dijeron haberlo visto o hecho”, señaló la Dra. Lagunes.

La autora señaló que esto fue esperanzador, pues el reconocerse parte del problema permite a los residentes ver que tienen la capacidad de hacer cambios y ayudar a mejorar la situación.

Advertisements

Encasillamiento y falta de empatía

La Dra. Lagunes resaltó que una de las actitudes más graves descritas en el estudio consistió en encasillar o etiquetar a una persona por su enfermedad mental, lo cual incluye llamarlos por su padecimiento. Esto deshumaniza a los pacientes.

“A las personas que tienen un trastorno como el de límite de la personalidad les llamamos border. Despersonalizamos al individuo, lo llamamos por su diagnóstico y no por su nombre”, describió un residente de psiquiatría que participó en el estudio.

Algunos residentes reportaron que entre médicos, el encasillamiento puede convertirse en devaluación, burla o llegar al uso de apodos para referirse a los pacientes. Sin embargo, uno de los participantes consideró que si esto se limita a conversaciones privadas no tiene por qué afectar a los pacientes.

Otra actitud negativa descrita fue la falta de empatía. Los residentes reportaron que algunos colegas parecen no estar interesados en escuchar lo que los pacientes tienen que decir.

“El problema es que el estigma se asocia a una menor empatía hacia los pacientes, lo que podría traducirse en un trato impersonal, incluso violento y poco efectivo para abordar problemas psiquiátricos”, comentó Francisco Javier Rosas Santiago, Ph. D., del Instituto de Investigaciones Psicológicas de la Universidad Veracruzana, experto en temas de estigma y enfermedad mental, externo a la investigación.

Esto lo plasman los residentes en el estudio, donde uno de los participantes reportó escuchar a un colega hablar de forma despectiva frente a los pacientes, alegando que debido a su psicosis o su manía no iban a recordar el incidente.

“No le tenemos paciencia a los pacientes que sabemos que son muy neuróticos, aprehensivos o que tienen un trastorno de la personalidad. Tratamos de pasar a otros asuntos cuando están expresando lo que es importante para ellos. Cambiamos de tema porque no nos interesa eso específicamente, no están diciendo algo que encaje en nuestros criterios”, reportó un residente de 27 años.

Y esta falta de empatía afecta incluso a los propios psiquiatras, que no pueden permitirse divulgar cuándo pasan por un momento difícil o sufren de una enfermedad mental, por temor a ser estigmatizados.

Para la Dra. Lagunes la empatía es central en el rol de psiquiatra. Ella explica que a diferencia de otros especialistas, los psiquiatras tienen que conocer a sus pacientes de una forma mucho más personal, tener interés por ellos como personas. “Cuando no eres capaz de darle empatía a tu paciente, ¿qué te queda?, solamente darle fármacos”.

Advertisements

Paternalismo y anulación

Otra actitud encontrada fue el paternalismo. La falta de inclusión de los pacientes en la toma de decisiones importantes o infantilizarlos. Incluso se reportaron casos en los que se intentó disuadir a los pacientes de perseguir ciertas carreras debido a su enfermedad.

Por otro lado, los residentes reportaron el prejuicio y la anulación de los pacientes con diagnósticos complejos. Los pacientes más estigmatizados fueron los que presentaron trastorno límite de la personalidad.

“Llegó una mujer y nadie quería verla. Había comentarios en la sala de emergencias: ʹQué cansado, qué aburrido, se quiere matar otra vezʹ. Es decir, ignoramos los síntomas de la paciente”, comentó un residente que participó en el estudio.

La influencia de otros psiquiatras y otros factores generadores de estigma

Las razones por las que los psiquiatras tienen actitudes negativas hacia sus pacientes son muchas y van desde el estigma social aprendido, las dificultades de la profesión en sí, hasta la presión de otros colegas para seguir con las prácticas estigmatizantes.

“El factor más difícil de erradicar creo que es el contexto, el factor cultural. La mayoría de las personas crecimos con frases como: ʹEse es el loco de la esquinaʹ y tenemos los prejuicios que aprendimos desde niños: ʹEl loco te va llevar, esas personas son peligrosasʹ. Esos estereotipos que tenemos desde la infancia no los podemos desaprender. Y sí, el estigma en la sociedad general es el más difícil de erradicar. Pero creo que el factor que más impacto tiene en nuestra práctica es la influencia de otros psiquiatras, de los jefes o los compañeros”, señaló la Dra. Lagunes.

Los participantes en el estudio mencionaron que la normalización y la presión de otros psiquiatras o la necesidad de imitar comportamientos los lleva a adoptar actitudes que en un principio consideraban incorrectas. El estudio mostró que los psiquiatras tienden a presentar actitudes negativas, en mayor medida, cuando están acompañados de otros psiquiatras.

“En este sentido, toda la sociedad debería estar capacitada para comprender las afecciones de salud mental por las que algunos humanos atraviesan. Sin embargo, se ha visto que el estigma de los médicos tratantes y el de los familiares del paciente psiquiátrico desfavorece su recuperación y lo mismo ocurre con el autoestigma que se confieren los propios pacientes”, señaló Rosas.

Las dificultades de la práctica psiquiátrica

“Los resultados de la investigación podrían parecer un poco álgidos. Podrían llevar a pensar que los psiquiatras no son tan buenos. Pero tampoco es que sean tan malos. Todos crecimos en la misma cultura, escuchando que las enfermedades mentales son algo malo y no podemos desaprender los estereotipos. Pero podemos identificarlos, preguntarnos: ʹ¿Me estoy dejando llevar por el estereotipo en este momento, ¿estoy haciendo esto por un prejuicio?ʹ”, comentó la Dra. Lagunes.

La especialista hizo hincapié en que la psiquiatría es una profesión difícil, donde el profesional de la salud está expuesto constantemente a narrativas de violencia y abuso. Por otro lado están las limitantes institucionales y sociales, que ponen presión sobre los profesionales de la salud, recordó Rosas, quien publicó un estudio sobre el tema en Alternativas en Psicología.

“La cronicidad de los trastornos mentales graves, las múltiples recaídas de los pacientes, el desgaste profesional derivado de las demandas en la atención a síntomas, que en ocasiones se tornan graves y un sistema de salud que destina muy poco presupuesto para la atención de la salud mental (lo cual es un tipo de violencia institucional) son factores que al sumarse generan actitudes de rechazo hacia algunos usuarios de los servicios psiquiátricos”, detalló el experto a Medscape en español.

Advertisements

Intervenciones para el cambio y la mejora

Pero el estudio no solo detectó actitudes negativas hacia los pacientes con enfermedades mentales; también encontró disposición y voluntad para mejorar de parte de los residentes. De hecho, la mayoría de ellos señaló que le gustaría tener materias relacionadas con el estigma y cómo combatirlo durante su formación.

“Reducir el estigma nos ayudaría a entender mejor a los pacientes y a darles un mejor tratamiento para que al final del día puedan tener una mejor vida”, contestó un residente que participó en el estudio.

Rosas destacó que la alfabetización en salud mental y estigma es esencial; entender que los problemas psiquiátricos afectan la calidad de vida de las personas permitiría un trato más sensible y empático. “No debe olvidarse la célebre frase de Publio Terencio: ʹHombre soy y nada humano me es ajenoʹ”.

De hecho, los resultados de este estudio son parte de una investigación mayor. La Dra. Lagunes está por publicar el siguiente esfuerzo encaminado a desarrollar una intervención específica para combatir el estigma en psiquiatras. La intervención está basada en evidencia y se centra en combatir diferentes estigmas, por ejemplo, que las personas con enfermedades mentales no se recuperan o que son violentas (pues al contrario, son propensas a ser víctimas de violencia).

La especialista comentó que lo más importante ya se tiene, que es el deseo de los propios residentes de psiquiatría para combatir el problema.

“Nuestra práctica clínica podría ser más ética y el paciente se beneficiaría y creo que incluso nosotros como psiquiatras podríamos estar más satisfechos con nuestro trabajo”, concluyó una residente que participó en el estudio.

La Dra. Lagunes y Rosas han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Para más contenido siga a Medscape en FacebookTwitterInstagram y YouTube.

La vacunación contra el virus del papiloma humano de dosis única es muy eficaz

Una sola dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano fue muy eficaz para prevenir la infección oncogénica, rivalizando con la protección que ofrecen los esquemas multidosis, según los resultados del ensayo KEN SHE, con sede en Kenia.

Advertisements

Los hallazgos, publicados en el servidor de preimpresión Research Square y presentados el 17 de noviembre en la 34ª International Papillomavirus Conference en Toronto, Canadá, aportan “energía renovada al impulso para hacer del cáncer cervicouterino el primer cáncer en ser eliminado a nivel mundial”, según la coinvestigadora principal, Dra. Ruanne V. Barnabas, Ph. D., profesora de salud global en la University of Washington School of Medicine, en Seattle, Estados Unidos.

Los responsables de la toma de decisiones considerarán estos hallazgos, que aún no han sido revisados por pares, junto con otras pruebas para determinar si se justifican cambios en el horario de dosificación, indicó a Medscape Noticias Médicas.

En un comunicado de prensa, Samuel Kariuki, Ph. D., director general interino del Kenya Medical Research Institute, en Nairobi, Kenya, que no participó en la investigación, calificó los hallazgos como un “cambio de juego” que podría “reducir sustancialmente la incidencia de cáncer de cuello uterino atribuible al virus del papiloma humano”.

Entre 2018 y 2019, la Dra. Barnabas y sus colaboradores inscribieron a 2.275 mujeres sexualmente activas que no habían recibido la vacuna contra el virus del papiloma humano en Kenia en su estudio. Las mujeres, de 15 a 20 años de edad, fueron asignadas al azar para recibir una vacuna bivalente (virus del papiloma humano 16/18), una vacuna nonavalente (virus del papiloma humano 16/18/31/33/45/52/58/6/11) o una vacuna contra la meningitis meningocócica.

Advertisements

La mayoría de las participantes (57%) tenía entre 15 y 17 años, 61% informó tener una pareja sexual de por vida. Las mujeres se sometieron a frotis genitales y cervicales en el momento de la inscripción para analizar el ADN del virus del papiloma humano y se les extrajo sangre para analizar los anticuerpos. Durante los 18 meses de seguimiento, se hicieron hisopados cervicales cada 6 meses y un hisopado vaginal a los 3 meses para analizar el ADN del virus del papiloma humano.

Los investigadores detectaron 38 infecciones persistentes por virus del papiloma humano 16/18 en mujeres que habían dado negativo en las pruebas de anticuerpos contra el virus del papiloma humano 16/18 en el momento de la inscripción y para el ADN del virus del papiloma humano 16/18 en la inscripción y el mes 3, una en cada uno de los grupos de vacuna contra el virus del papiloma humano y 36 en el grupo de vacuna meningococica. Esta tasa de infección correspondió a una eficacia de la vacuna de 97,5% (p < 0,001) contra el virus del papiloma humano 16/18 para las vacunas bivalentes y nonavalentes, que es “comparable a la observada en los ensayos de vacunas multidosis”, escribieron los investigadores.

Entre las mujeres negativas para virus del papiloma humano 16/18/31/33/45/52/58 al comienzo del ensayo, 33 tenían infecciones persistentes: cuatro en el grupo de vacuna nonavalente y 29 en el grupo de meningococo, demostrando una eficacia de 89% (p < 0,001) contra las siete cepas oncogénicas contenidas en la vacuna.

Incluso si las mujeres dieron positivo en una cepa del virus del papiloma humano, la vacuna las protegió de otras variantes del virus, anotaron los investigadores.

Los eventos adversos graves ocurrieron en 4,5% a 5,2% de las participantes en los grupos del estudio.

El ensayo KEN SHE se produce 15 años después de que la Food and DrugAdministration (FDA) de Estados Unidos aprobara la primera vacuna contra el virus del papiloma humano: Gardasil de Merck. Otras dos, Cervarix y Gardasil-9, han sido aprobadas desde entonces, pero los problemas de costo y suministro han inhibido la cobertura, particularmente en áreas donde la carga del cáncer de cuello uterino es alta, anotaron los investigadores.

Datos recientes indican que solo 15% de las niñas en todo el mundo está vacunado contra el virus del papiloma humano, pero una vacuna de dosis única “simplificaría la logística y reduciría los costos”, mejorando así las posibilidades de alcanzar el objetivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de vacunar a 90% de las niñas de 15 años de edad contra el virus del papiloma humano para 2030, manifestó la Dra. Barnabas en un comunicado de prensa sobre el ensayo.

La coinvestigadora principal, Dra. Nelly Mugo, maestra en salud pública, científica principal de investigación clínica del Center for Clinical Research delKenya Medical Research Institute, en Nairobi, Kenya, enfatizó aún más la importancia de los hallazgos y señaló en el comunicado de prensa que el “ensayo trae nueva energía para la eliminación del cáncer de cuello uterino. Brinda una gran esperanza a las mujeres que viven en países como Kenia, que tienen una gran carga de la enfermedad”.

Advertisements

La Dra. Mugo también es profesora asociada de investigación de salud global en la University of Washington, en Seattle, Estados Unidos.

La Dra. Barnabas dijo que las mujeres han recibido múltiples dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano debido a “lagunas en la evidencia de la efectividad de una vacuna de dosis única y preocupaciones sobre diferencias clínicamente significativas en la eficacia”.

“Los datos de observación sugirieron que la vacuna contra el virus del papiloma humano de dosis única podría tener una buena eficacia, pero debido a que los datos no provienen de ensayos aleatorizados, eso podría haber sido por casualidad, sin embargo, pruebas suficientes respaldaron la disminución de las dosis de tres a dos dosis para niñas de 15 años o menos”, destacó.

En el futuro, los investigadores realizarán estudios de inmunopuente en otras poblaciones y continuarán el seguimiento para evaluar la durabilidad de la eficacia de una dosis única, señaló la Dra. Barnabas.

“Los resultados del ensayo KEN SHE respaldan el uso de la vacuna contra el virus del papiloma humano de dosis única para aumentar el acceso y la cobertura”, concluyó.

Esta investigación es de un estudio de preimpresión.

El ensayo KEN SHE fue financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates (BMGF). La Dra. Barnabas informa subvenciones de BMGF y subvenciones de la cátedra King K. Holmes en ETS y SIDA durante la realización del estudio y subvenciones de BMGF, los Institutos Nacionales de Salud y el apoyo a la redacción de manuscritos y resúmenes de Regeneron Pharmaceuticals fuera del trabajo presentado.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook Twitter Instagram YouTube .

Más estadounidenses que no planean tener hijos, según una encuesta

Más adultos estadounidenses que aún no tienen hijos están diciendo que no planean tenerlos en el futuro, según una nueva encuesta del Pew Research Center.

Las tasas de natalidad cayeron en los EE. UU. Durante la pandemia, lo que marcó un descenso por sexto año consecutivo. Las tasas de fertilidad en los EE. UU. Ya estaban en un mínimo histórico antes de la pandemia, informó el centro.

Advertisements

Como parte de la encuesta, las personas que no son padres de entre 18 y 49 años respondieron la pregunta: “Pensando en el futuro, ¿qué probabilidades hay de que algún día tengas hijos?”

Alrededor del 44% dijo que “no es muy probable” o “nada probable” que tengan hijos algún día, lo que representa un aumento de 7 puntos porcentuales frente al 37% que dijo lo mismo en una encuesta de Pew de 2018. Es más, el 74% de los adultos menores de 50 años que son padres dijeron que no es probable que tengan más hijos.

Por el contrario, el 26% de los adultos sin hijos dijeron que es “muy probable” que tengan hijos, lo que representa un descenso del 32% en 2018. Alrededor del 29% dijo “algo probable” tanto este año como en 2018.

Entre padres y no padres, los hombres y las mujeres eran igualmente propensos a decir que probablemente no tendrán hijos en el futuro. Los adultos de 40 años eran más propensos a decir que no tendrían hijos.

Cuando se les preguntó por una razón, el 56% de las personas que no son padres dijeron que simplemente no quieren tener hijos. Los adultos sin hijos menores de 40 años tenían más probabilidades de decir esto que los de 40 a 49 años. No hubo diferencias entre hombres y mujeres.

Más allá de eso, el 43% citó razones como problemas médicos, preocupaciones económicas o financieras y no tener pareja. Un número menor de personas citó su edad o la edad de su pareja, el “estado del mundo”, las preocupaciones ambientales y el cambio climático.

Advertisements

Los padres también mencionaron problemas médicos y preocupaciones financieras como las principales razones por las que probablemente no tendrían más hijos. Las madres eran más propensas a mencionar problemas médicos y los padres eran más propensos a mencionar que ya tenían hijos. Aproximadamente el 26% de los padres menores de 40 años mencionaron preocupaciones financieras.

La encuesta apunta a tendencias a largo plazo en la paternidad en Estados Unidos, según The Washington Post. En abril, la Oficina del Censo informó que en la última década, la población de EE. UU. Creció al segundo ritmo más lento en cualquier período de 10 años desde que se fundó el país.

Otras encuestas recientes han señalado los costos del cuidado de los niños, la atención médica y la educación como razones para posponer o no tener hijos, informó el periódico. La inestabilidad global, la pandemia de COVID-19 y el cambio climático también han provocado cambios de actitud sobre el matrimonio, los hijos y las prioridades de la vida.

Fuente: WebMD

Fast Foods Contain Endocrine-Disrupting Chemicals

Endocrine-disrupting chemicals linked to a variety of health problems are abundant in fast foods sold in the United States, such as chicken nuggets, hamburgers, and cheese pizza, new research suggests.

The first-of-its-kind study, which measured concentrations of chemicals such as phthalates in foods and gloves from US fast food chains, is also the first to detect the plasticizer DEHT in fast foods.

Advertisements

“We knew from prior research that fast food consumption is linked to higher levels of phthalates in people’s bodies, but our study was novel because we actually collected these food items from fast food places and measured them,” said study author Lariah Edwards, PhD, a postdoctoral research scientist at the Milken Institute School of Public Health, George Washington University, Washington, DC.

“Our research added an additional piece of information to the puzzle,” Edwards told Medscape Medical News.

A class of chemicals used in food packaging and food processing equipment, phthalates such as DEHP and DnBP, can leach out of these items and interfere with hormone production, Edwards said. They are linked with a wide variety of reproductive, developmental, brain, and immune effects, as well as with childhood obesityasthma, cancer, and cardiovascular problems.

Meanwhile, nonphthalate or replacement plasticizers have been used in place of phthalates, some of which have been banned in certain products. But these plasticizers aren’t well studied, Edwards said, making the detection of DEHT in fast foods particularly concerning.

“There’s very limited research out there to understand the human health effects” of DEHT in food, she said, “so we’re being exposed before we understand what it’s doing to our health. It’s almost like we’re setting ourselves up for a big experiment.”

The study was recently published in the Journal of Exposure Science & Environmental Epidemiology.

Fast Foods Containing Meat Had Highest Concentrations of Chemicals 

Advertisements

Edwards and colleagues obtained 64 food samples, including hamburgers, fries, chicken nuggets, chicken burritos, and cheese pizza, as well as three pairs of unused gloves from six different fast food restaurants in San Antonio, Texas.

Using gas chromatography–mass spectrometry, they analyzed the samples for 11 chemicals, including eight phthalates and three replacement plasticizers.

The researchers detected 10 of the 11 chemicals in fast food samples: 81% of foods contained DnBP (di-n-butyl phthalate), and 70% contained DEHP (di(2-ethylhexyl phthalate)). Meanwhile 86% of samples contained replacement plasticizer DEHT (di(2-ethylhexyl terephthalate)).

Overall, fast food samples containing meat — including chicken nuggets, chicken burritos, and hamburgers — contained higher levels of these chemicals, Edwards noted.

“We know fast food is not the most nutritious, and now we’re seeing these chemicals in it we shouldn’t be exposed to,” she said.

The results also create implications for health equity, Edwards said, as Black people in the United States report eating more fast foods than other racial and ethnic groups for many reasons, such as longstanding residential segregation.

Many advocacy groups are pushing for stronger regulations on phthalates in foods, she said, and the study can be used to fuel those efforts.

“We’re hoping our findings help people understand what they’re eating and what’s in food,” Edwards said. “If they want to reduce exposure to phthalates in fast food, they can choose foods without meat in them. But not everyone has the option of reducing fast food consumption — personal choice is important, but policy is what’s going to protect us.”

Edwards noted that the research was limited by small sample sizes gathered in one US city. Limitations in extraction methods also meant the researchers were able to detect chemicals in gloves only at high concentrations.

“That being said, I do think our results are fairly generalizable,” she added, “because the way fast foods are prepared at these restaurants is fairly consistent.”

The study was funded by the Passport Foundation, Forsythia Foundation, and Marisla Foundation. Edwards has reported no relevant financial relationships.

J Expo Sci Environ Epidemiol. Published online October 27, 2021. Full text

Maureen Salamon is a New Jersey-based freelance medical journalist with credits in The New York Times, The Atlantic, CNN.com, and other major outlets.

Follow Medscape on FacebookTwitterInstagram, and YouTube.

Cómo cree Bill Gates que deberíamos prepararnos para la próxima pandemia

En una entrevista reciente, el fundador de Microsoft, Bill Gates, un antiguo defensor de la preparación para una pandemia, dio sugerencias concretas sobre los pasos que deberíamos tomar.

Advertisements


Qué saber:


Gates pidió que se inviertan miles de millones de dólares en investigación global para prepararse para la próxima pandemia y abordar las debilidades que ha dejado al descubierto la pandemia COVID-19.


En una entrevista con el exsecretario de salud del Reino Unido Jeremy Hunt, Gates, quien durante mucho tiempo ha sugerido que los líderes mundiales deben prepararse mejor para las enfermedades mortales globales, abogó por la financiación destinada a mejorar las vacunas, los tratamientos y las pruebas de diagnóstico.


Las áreas en las que sugirió enfocarse incluyeron reducir el costo de las vacunas, crear grandes fábricas para fabricarlas y erradicar virus comunes como la influenza y el resfriado común.


También recomendó la creación de un grupo de trabajo de la OMS sobre pandemias para monitorear las pandemias y ejecutar “juegos de gérmenes”, competencias en las que los países podrían practicar respuestas a brotes epidémicos y eventos de bioterrorismo.


Debido a la inmensa pérdida de vidas y al impacto económico de la pandemia de COVID-19, Gates expresó que los ciudadanos del mundo esperarán que los gobiernos tomen medidas para que los mismos resultados no se repitan.


Este es un resumen del artículo “Bill Gates pide un gran esfuerzo mundial para prepararse para futuras pandemias” publicado por The Guardian el 3 de noviembre. El artículo completo se puede encontrar en theguardian.com.