Prueban terapia ultrasónica para combatir el cáncer de páncreas

Investigadoras del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en España, han probado la efectividad de una terapia con ultrasonido para la inhibición de células cancerosas en casos de cáncer de páncreas.

El estudio, cuyas conclusiones aparecen publicadas en la revista Frontiers in Cell and Developmental Biology, podría abrir la puerta al desarrollo de nuevos tratamientos no invasivos basados en tecnología ultrasónica para paralizar el crecimiento de tumores sólidos.

El crecimiento de los tumores sólidos va acompañado de procesos de proliferación y migración de las células cancerosas, señaló el CSIC en una nota difundida este miércoles, y precisó que las terapias actuales que incluyen radiación ionizante destruyen células malignas y sanas.

“Nuestra investigación plantea por primera vez la posibilidad de desarrollar una nueva terapia basada exclusivamente en la tecnología ultrasónica, no ionizante”, lo que supondría un tratamiento no invasivo, de bajo costo, de fácil aplicación y sin daños colaterales para los pacientes, explicó Itziar González, investigadora del CSIC en el Instituto de Tecnologías Físicas y de la Información Leonardo Torres Quevedo (ITEFI).

Desarrollaron la investigación sobre muestras in vitro de cáncer de páncreas, y aplicaron una dosis de tan solo veinte minutos de ultrasonidos de baja intensidad sobre muestras de células de un tipo de cáncer de páncreas (PANC-1) y consiguieron parar el avance colectivo e individual de las células durante, al menos, dos días, ha indicado la investigadora.

“La aplicación de ondas ultrasónicas en determinadas condiciones acústicas durante 15 o 20 minutos inhibe la capacidad de movimiento celular durante largos periodos de tiempo, de más de 48 horas o incluso hasta 3 días después del tratamiento”, aseguró.

Las investigadoras observaron también cierta inhibición en los procesos de proliferación celular, y en la actualidad los están analizando en otros experimentos en los laboratorios. El próximo paso para demostrar la eficacia y la idoneidad de esta terapia serán las pruebas in vivo con ratones, para tratar de probar con roedores con diferentes tipos de tumores los buenos resultados que se han conseguido in vitro.

Los experimentos in vivo con ratones se realizarán en colaboración con investigadores de la Universidad de Harvard, la Universidad del País Vasco (norte de España) y el Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria, gracias al uso de un pequeño dispositivo ultrasónico ajustable a cada animal.

Muchos moldes de cocina de silicona son nocivos para la salud

La principal asociación de consumidores de Francia llamó este jueves la atención sobre la gran proporción de moldes de silicona usados para cocinar que, según sus estudios, son peligrosos porque trasladan elementos tóxicos a los alimentos.

En un comunicado, la organización UFC-Que Choisir difundió los resultados de un estudio que revela que “una gran mayoría” de los moldes de silicona que se venden para cocinar, especialmente para horneado, “pueden contaminar los alimentos a niveles muy elevados o contener sustancias particularmente nocivas”.

En concreto, la asociación de consumidores galos analizó una muestra de 29 moldes comercializados en tiendas y portales de internet y encontraron que la mayor parte (23) aportaban a los alimentos sustancias peligrosas en cantidades elevadas, superiores a las permitidas por las leyes francesas.

Seis de estos 23 no solo quedaron catalogados como no seguros, sino a evitar por la presencia de octametilciclotetrasiloxano, una sustancia considerada “muy preocupante” en Europa. En concreto, UFC-Que Choisir identificó este problema en los productos de las marcas de Carrefour Home y Aliexpress.

Este defecto, además, en ocasiones se incrementa con los usos, cuando debería ser lo contrario.

“Ningún molde de pastelería debería desprender sustancias en los alimentos durante la cocción. El respeto a este principio es aún más importante cuando los moldes se utilizan a muy altas temperaturas y en presencia de materias grasas, condiciones que aceleran considerablemente los riesgos de contaminación”, señala el comunicado.

Las sustancias nocivas pueden provocar “cáncer, mutaciones genéticas y daños en las funciones reproductivas”.

Con esos datos, la asociación francesa va a acudir a las autoridades europeas para que se establezcan normas estrictas y controles sobre estos productos, ya que consideran las actuales, al menos en el caso de Francia, obsoletas y llenas de lagunas.

Estudio destaca que un millón de niños pierden a su mamá cada año por cáncer

Un estudio sobre la relación entre el cáncer y la orfandad, una variable que hasta ahora no se había tenido en cuenta, desvela que cada año un millón de menores de edad pierden a su madre debido a esta enfermedad, que en ese mismo período causa en el mundo la muerte de 4.4 millones de mujeres.

Datos del estudio, conducido por la Agencia Internacional de Investigación contra el Cáncer, fueron adelantados esta semana en el Congreso Mundial contra el Cáncer por la experta de la organización Valerie McCormack, jefa del departamento de epidemiología del estilo de vida y el medio ambiente.

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“La edad a la que las madres tienen a sus hijos es crítica en este sentido, porque el hecho de tenerlos más tarde (como ocurre en muchos países de Occidente) conduce a más y más jóvenes huérfanos”, destacó a Efe al comentar los resultados del estudio, ya sometido a revisión paritaria pero aún no presentado formalmente en su totalidad.

McCormack explicó que un 45% de estas situaciones de orfandad son causadas por el cáncer de mama y cervical (de cuello uterino), dos de los tipos más prevalentes entre mujeres.

“La mayor tasa de huérfanos maternales ocurre cuando la mujer muere entre los 40 y los 50″, destacó la experta, quien subrayó que el estudio es especialmente relevante teniendo en cuenta que las muertes por cáncer entre 35 y 50 años se dan mucho más entre mujeres que en hombres (a partir de esa edad la tendencia se invierte).

Ese tipo de estudios sobre el impacto en la infancia de una enfermedad se habían efectuado ya en el caso del VIH/sida y aunque hasta ahora “no se le había prestado mucha atención al cáncer”, el interés surgió, según la experta, al llevar a cabo estudios sobre la prevalencia de tumores mamarios en África.

“Cuando hablábamos con las familias de las víctimas, nos sorprendió el ver lo a menudo que los viudos u otros familiares expresaban su preocupación por el futuro de sus hijos”, explicó.

Aumenta dramáticamente la incidencia de melanoma en el mundo

La incidencia de melanoma, un tipo de cáncer de piel, ha aumentado a nivel mundial en 600 veces en las últimas dos décadas, principalmente por el incremento a la exposición a los rayos ultravioleta sin protección, lamentó un experto.

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“Sabemos actualmente que 9 de cada 10 casos de melanoma son producidos por la exposición a la radiación ultravioleta”, aseveró Carlos Silva, jefe de los servicios de oncología del Hospital Británico de Argentina. El oncólogo, quien participó en el foro “El futuro de la medicina” señaló que, si bien el melanoma no es uno de los cánceres más frecuentes, sí es uno de los más malignos ya que se propaga a otras partes del cuerpo cuando no es tratado.

El melanoma es ocasionado por mutaciones en los melanocitos, pues aparece en la piel normal e incluso en los lunares. Incluso, los lunares de nacimiento pueden convertirse en melanoma y aquellos que tienen mayor tamaño también tienen más riesgo de llegar a ser un melanoma.

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Con frecuencia, los melanomas se desarrollan en el pecho o espalda de los hombres y en las piernas de las mujeres, además del rostro y el cuello. No obstante, también pueden aparecer en la palma de las manos, las plantas de los pies, las uñas, ojos, boca y genitales.

Lo más preocupante, dijo Silva, es el aumento en la incidencia de casos, pues se estima que ha incrementado 600 veces su incidencia en las últimas décadas. “Es un cáncer que puede ser prevenible. Por ejemplo, si en los primeros 18 años de vida una persona se pone protector solar de, por lo menos, factor 15, se reduce en 78 % el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer”, apuntó.

Actualmente, dijo, el uso de terapias de precisión han mejorado el pronóstico de vida de estos pacientes cuando tienen enfermedad metastásica, pues antes su expectativa de vida tras el diagnóstico era de 6,4 meses. “Hoy la mitad de los pacientes con melanoma y enfermedad metastásica están vivos, siete años tras el diagnóstico”.

No obstante, dijo que en Latinoamérica el acceso a este tipo de terapias innovadoras sigue siendo un reto, pues no todos los pacientes pueden llegar a contar con estos tratamientos, por lo que es importante impulsar políticas que lleven estos medicamentos a toda la población.

Por qué es aconsejable protegerse del sol independientemente de tu color de piel y aunque haya pasado el verano

Si solo tienes unos segundos, lee estas líneas:

  • La exposición a los rayos del sol durante todo el año puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de piel.
  • Permanecer a la sombra, ponerse protector solar y usar ropa tupida de manga larga sirve para protegerse de la radiación ultravioleta.
  • Para detectar temprano un cáncer de piel, es aconsejable examinarse la piel de forma habitual (por ejemplo, una vez al mes) y estar pendiente de cualquier cambio en los lunares, pecas y manchas.

Aunque pasar tiempo al aire libre es una manera excelente de estar físicamente activo y obtener vitamina D, protegerse del sol es muy importante para prevenir la aparición de un cáncer de piel, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Les contamos por qué es importante utilizar protector solar todo el año, independientemente del color de piel que se tenga, y qué otros trucos sirven para reducir la exposición a los rayos del sol.

La exposición a los rayos del sol puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de piel

El cáncer de piel es el tipo de cáncer más común, según la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés). Entre las posibles causas de esta enfermedad, está la exposición excesiva a los rayos ultravioleta (UV) que proceden del sol.

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En qué fijarse al elegir un protector solar

A la hora de elegir un protector solar, la ACS recomienda elegir aquellos con protección de “amplio espectro”. Los productos con esta etiqueta brindan protección tanto contra rayos ultravioleta tipo A (UVA) como los del tipo B (UVB), que contribuyen al cáncer de piel y a su envejecimiento prematuro.

La organización sugiere, además, escoger productos con un factor de protección solar (o SPF, por sus siglas en inglés) de, por lo menos, 30. Cuanto más elevado sea este número, mayor es la protección. Según la ACS, los protectores con SPF 15 filtran aproximadamente el 93% de los rayos UVB. Los que tienen SPF 30, alrededor del 97%; los de SPF 50, alrededor del 98%; y los de SPF 100, aproximadamente el 99%.

Antes de ponerse el protector solar, los CDC aconsejan verificar su fecha de caducidad. Estos productos suelen tener, como máximo, “una vida útil de 3 años”, que puede ser más corta si han estado expuestos a altas temperaturas.

Además, la organización insiste en que ningún protector solar es a prueba de agua ni de sudor. “Si la etiqueta frontal de un producto afirma que este es resistente al agua, la misma debe especificar si dura por 40 minutos u 80 minutos al nadar o transpirar”, señala. Los CDC aconsejan volverse a poner crema después de permanecer al sol durante más de 2 horas y tras nadar, sudar o secarse con una toalla.

Por qué no es aconsejable aplicar protector solar a los menores de 6 meses

Pese a que la piel de los bebés es especialmente vulnerable a quemaduras graves, la FDA y la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) desaconsejan aplicar protector solar a los menores de 6 meses. El motivo es que “corren mayor riesgo que los adultos de sufrir los efectos secundarios de los protectores solares, como un sarpullido”.

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La FDA recomienda mantener a los bebés alejados del sol entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde y a la sombra siempre que sea posible. También vestirlos con ropa ligera, como pantalones largos y camisas con mangas. “Si sostiene la tela contra su mano y es lo suficientemente transparente como para ver a través de ella, probablemente no ofrezca suficiente protección”, advierte.

De ropa tupida y oscura a un sombrero: cómo vestirse para protegerse del sol

La vestimenta también sirve para protegerse del sol. Siempre que sea posible, los CDC recomiendan ponerse camisas de manga larga y faldas y pantalones largos. “Si usar este tipo de ropa no es práctico, trate de usar una camiseta o un pareo de playa”, señala.

Las prendas de tela tupida ofrecen una mejor protección. Así lo indica el organismo, que destaca que una camiseta mojada ofrece mucha menos protección que una seca y que los colores más oscuros son mejores que los claros.

Además, aconseja usar un sombrero con un ala alrededor que dé sombra a la cara, las orejas y la nuca, y evitar los sombreros de paja con agujeros que dejan pasar la luz del sol. Si se usa una gorra, es recomendable protegerse las orejas y la nuca con alguna tela, protector solar o estando a la sombra. Los lentes de sol, además de proteger de los rayos ultravioleta los ojos y la piel de alrededor, “reducen el riesgo de cataratas”.

Examinarse la piel de forma habitual a veces ayuda a detectar un cáncer de piel

Para detectar temprano un cáncer de piel, “no es necesario hacer radiografías ni análisis de sangre, simplemente se requiere de sus ojos y de un espejo”, afirma la ACS. El organismo aconseja examinarse la piel de forma habitual (por ejemplo, una vez al mes).

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Para ello, sugiere ponerse frente a un espejo de cuerpo entero en una habitación en la que haya mucha luz y observar todo el cuerpo: de la cara al cuello, pasando por el pecho (levantando los senos), el abdomen, la espalda, los brazos o las piernas.

Un espejo de mano puede ser de ayuda para ver algunas zonas (como la parte trasera de los muslos). “Su pareja o un amigo o familiar de confianza pueden ayudarle con estos exámenes, especialmente cuando se trate de áreas difíciles de ver, tales como la espalda o el cuero cabelludo”, señala.

El objetivo es conocer el patrón de los lunares, las imperfecciones, las pecas y otras marcas en la piel para poder detectar cualquier cambio durante la próxima evaluación. “Si examina su piel periódicamente, sabrá lo que es normal en ella”, señala la ACS.

Lunares que cambian de forma y otras señales que ayudan a detectar un cáncer de piel

No todos los cánceres de piel tienen el mismo aspecto. Como explica la ACS, pueden aparecer en muchas formas y tamaños y, a veces, incluso pueden parecerse a otras afecciones dermatológicas.

Aun así, para detectar un cáncer de piel, la organización aconseja prestar atención a algunas señales. Por ejemplo, al crecimiento o la expansión de una mancha o una protuberancia (un hinchazón) en la piel; una úlcera que sangra; una mancha roja que es áspera o escamosa y que puede sangrar o formar costra; algo parecido a una verruga; y un lunar que sea nuevo, cambie de tamaño, forma o color o tenga bordes irregulares o áreas de diferentes colores.

Si al observar tu piel (durante un autoexamen o en cualquier otro momento) notas cualquier cambio que te preocupe, lo más aconsejable es que lo revise un médico.

Cáncer de pulmón en no fumadores: efecto combinado de la contaminación ambiental y las mutaciones

 La proporción de cáncer de pulmón entre los no fumadores ha ido en aumento durante años. Pero, ¿por qué los no fumadores son susceptibles de desarrollar estos cánceres? Investigadores ingleses dan una respuesta al demostrar que la contaminación del aire, a través de partículas en suspensión, estaría involucrada en la inducción de la proliferación tumoral en individuos con cierto tipo de mutación genética.

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Las mismas partículas que acentúan el cambio climático, “también impactan directamente en nuestra salud a través de un importante mecanismo cancerígeno hasta ahora desconocido a nivel de las células pulmonares”, explicó el Dr. Charles Swanton, oncólogo torácico del University Hospital London (UCLH) e investigador del Francis Crick Institute, ambos en Londres, Reino Unido.

Un hallazgo que establece un vínculo claro entre el cambio climático y la salud humana, tal como lo promueve el concepto “Una sola salud” (One health) respaldado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y una conclusión a favor de fuertes políticas de prevención (ver recuadro). El estudio se presentó en el Simposio Presidencial del Congreso de la European Society for Medical Oncology (ESMO) de 2022 el sábado 10 de septiembre.

El papel de las partículas en suspensión

El vínculo entre la contaminación y el cáncer de pulmón se conoce desde hace veinte años. Las partículas finas, que se encuentran en el escape de los vehículos de motor y en el humo de los combustibles fósiles, se asocian con un mayor riesgo de cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP) y se cree que son responsables de más de 250.000 muertes por cáncer de pulmón cada año.

“Existe una asociación bien conocida entre la contaminación y el cáncer de pulmón, pero hasta ahora no sabíamos si la contaminación podría ser una causa directa de la enfermedad y, de ser así, cómo”, explicó el Dr. Swanton, durante la conferencia de prensa en el congreso. Es un hecho. Un estudio realizado sobre casi medio millón de personas que viven en Inglaterra, Corea del Sur y Taiwán demostró que la exposición a concentraciones crecientes de partículas finas en el aire con un diámetro de 2,5 µm (PM 2,5) está relacionada con un mayor riesgo de cáncer de pulmón de células no pequeñas en individuos portadores de una mutación de riesgo, en este caso la del receptor de factor de crecimiento epidérmico (EGFR).

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Las mutaciones, una condición necesaria pero no suficiente

En segundo lugar, los investigadores establecieron la base mecánica sobre la que se establece este vínculo. Efectivamente, han demostrado en humanos y en laboratorio el papel desencadenante del cáncer de pulmón que podría tener la exposición a la contaminación en portadores de determinadas mutaciones, y en particular las del gen EGFR; presentes en aproximadamente la mitad de las personas con cáncer de pulmón, incluidas aquellas que nunca han fumado. “Estas mutaciones se observan en más de la mitad de las biopsias de tejido pulmonar sano, son una consecuencia natural de la edad. Por lo tanto, son necesarias, pero no suficientes para que se desarrolle el cáncer: es en contacto con la contaminación que las células madre cancerosas proliferarán y darán lugar a un tumor. Esto es el comienzo de una explicación de la capacidad de los carcinógenos ambientales que no causan mutaciones en el ADN para desencadenar cánceres”, explicó el Dr. Swanton.

El modelo de promotor de tumores “Berenblum 1947”

Porque, ¿cómo explicar entonces que, albergando la misma mutación de riesgo, algunas personas desarrollen cáncer de pulmón y otras no, en particular cuando no se enfrentan al carcinógeno que es el tabaco, sabiendo que no presentan una firma mutacional específica? Para averiguarlo, los investigadores probaron un modelo establecido hace más de cincuenta años, conocido como Berenblum 1947, en ratones para explicar el desarrollo de los melanomas. “Este modelo establece que desarrollar un tumor requiere, en primer lugar, un evento inicial, que ahora probablemente sabemos que es una mutación, y en segundo lugar, un promotor, aquí la contaminación del aire a través de partículas PM 2,5”, explicó el Dr. Swanton. Uno solo de estos eventos no es suficiente para desencadenar la patología. Curiosamente, las mutaciones que sirven como conductoras, es decir, las del tipo KRAS pero también las del EGFR, que se sabe que desempeñan un papel en el cáncer de pulmón, están presentes en tejidos pulmonares histológicamente sanos y en sujetos libres de cáncer, detalló el investigador.

El estudio de correlación geográfica entre la contaminación y los cánceres encontró mediante perfilado mutacional ultraprofundo que entre 18% y 33% de los tejidos pulmonares sanos albergan mutaciones conductoras del tipo EGFRKRAS, en ausencia de malignidad.

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Transformación y expansión

Con base en la evidencia inicial de correlación geográfica, los investigadores continuaron su demostración de ajuste con el modelo “Berenblum 1947” al exponer ratones a la contaminación del aire. Una experiencia que dio como resultado un aumento en el número y la gravedad de los tumores en animales que albergaban las mutaciones en cuestión. Esto sugiere que la contaminación del aire promueve la carcinogénesis en células portadoras de mutaciones de riesgo.

Además, detalló el Dr. Swanton, en ratones, estas mismas partículas de contaminantes atmosféricos favorecieron modificaciones rápidas de las células de las vías respiratorias portadoras de mutaciones del tipo EGFR y KRAS, que acabaron asemejándose a células progenitoras oncogénicas.

Apoyaron la validez de sus resultados al demostrar que, por el contrario, el bloqueo de la interleucina-1β inhibía el desarrollo de cáncer de pulmón. Hallazgos que confirman los resultados de un importante ensayo clínico anterior que demostró una disminución dependiente de la dosis en la incidencia de cáncer de pulmón en personas tratadas con canakinumab, un anticuerpo monoclonal dirigido contra la interleucina-1β.

Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 50 % para 2030

Al final, “hemos demostrado, primero, una fuerte correlación entre la distribución geográfica de partículas contaminantes (PM 2,5) con la incidencia de cáncer de pulmón en no fumadores, luego, en tres modelos de roedores, la relación de causa y efecto, y dependiente de la dosis entre la exposición a la contaminación y la proliferación de tumores más agresivos. Y finalmente, que la interleucina-1β promueve la diferenciación, la proliferación de células que albergan mutaciones similares a EGFR en una especie de células madre cancerosas, y que la inhibición por canakinumab, un anti-IL1, podría reducir esta proliferación, con un efecto de dosis”, resumió el oncólogo inglés.

Para el Dr. Swanton, este descubrimiento supone una obligación en términos de salud pública para reducir los niveles de estos contaminantes, productos de la combustión de combustibles fósiles: “Debemos reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 50% para 2030, y con ello lograremos reducir naturalmente los niveles de PM 2,5”, dijo en conferencia de prensa. Y tanto más cuanto que las partículas finas son responsables de muchas otras patologías, y en particular en el campo cardiovascular .

El estudio también confirmó que el bloqueo de la interleucina-1β podría inhibir el desarrollo del cáncer de pulmón al bloquear la transformación de las células pulmonares en células madre cancerosas en contacto con la contaminación, el investigador también argumentó que la interleucina-1β debería explorarse en el futuro como un nuevo enfoque potencial para la prevención, antes de la aparición del cáncer.  

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El consumo excesivo de alcohol a los 20 años tiene un impacto duradero en el riesgo de cáncer

El consumo excesivo de alcohol durante los primeros años de la vida adulta puede aumentar el riesgo de tumores malignos relacionados con el alcohol, incluso después de dejar de beber o disminuir la bebida a una edad madura, según un nuevo estudio realizado en Australia.

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Si bien se sabe que el alcohol es un factor de riesgo de cáncer, por lo general no se espera que su consumo excesivo en los primeros años de la vida adulta afecte al riesgo de cáncer muchos años después, declaró para Medscape Noticias Médicas el autor principal, Dr. Harindra Jayasekara, Ph. D., del Cancer Council Victoria y la University of Melbourne en Australia. Pero en este análisis, “encontramos datos congruentes con el inicio temprano y la progresión crónica de la carcinogénesis vinculada al alcohol y sus metabolitos tóxicos”.

En el estudio, publicado en versión electrónica el 19 de febrero en International Journal of Cancer, se evaluaron las trayectorias de consumo de alcohol en el curso de la vida y el riesgo de cáncer relacionado con el alcohol utilizando datos de 22.756 mujeres y 15.701 hombres reclutados en el estudio prospectivo Melbourne Collaborative Cohort Study de 1990 a 1994. Se consideró que el consumo excesivo de alcohol era una ingesta media de al menos 60 g/día, lo que equivale al contenido de alcohol de seis bebidas estándar.

Durante 485.525 años-persona de seguimiento en las mujeres, se diagnosticaron 2.303 nuevos tumores malignos relacionados con el alcohol, de entre los cuales los más frecuentes fueron el de mama (64%) y el colorrectal (31%).

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Efecto sobre el riesgo de cáncer

Para los hombres, en relación con la abstención de por vida, las trayectorias de consumo excesivo de alcohol se asociaron con un mayor riesgo de cáncer relacionado con el alcohol en general.

Las asociaciones más fuertes fueron para la trayectoria intensa descendente temprana (hazard ratio [HR]: 1,75) y la trayectoria intensa descendente tardía (HR: 1,94), con la trayectoria intensa creciente no muy rezagada (HR: 1,45).

La fuerza de estas asociaciones no cambió de forma ostensible en los análisis en que se excluía a los fumadores activos al inicio.

En los hombres, las trayectorias de ingesta intensa decreciente temprana e intensa decreciente tardía se asociaron de forma similar con un mayor riesgo de cáncer colorrectal (HR: 1,56 para la temprana; HR: 1,74 para la tardía). El hazard ratio correspondiente a la trayectoria intensa creciente fue de 1,36.

En el caso de las mujeres, en comparación con la abstención de por vida, la trayectoria de consumo de alcohol clasificada como moderada creciente (30 a 59 g/día) se asoció con un mayor riesgo de cáncer relacionado con el alcohol en general (HR: 1,25). La fuerza de esta asociación se debilitó ligeramente cuando se excluyó a las fumadoras activas.

En comparación con la abstención de por vida, la trayectoria moderada creciente en las mujeres se relacionó igualmente con un mayor riesgo de cáncer de mama (HR: 1,30) y de cáncer colorrectal (HR: 1,23).

Sobre el alcohol, la recomendación global para la prevención del cáncer de 2018, del World Cancer Research Fund y el American Institute for Cancer Research, es “evitar cualquier tipo de bebida alcohólica”, compartió con Medscape Noticias Médicas la investigadora del estudio Julie Bassett, Ph. D., M. Sc., del Cancer Council Victoria. “Por mucho que sea importante limitar la ingesta de alcohol durante la edad media para prevenir el cáncer, hemos demostrado que limitar la ingesta durante la edad adulta temprana también es importante”.

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Hallazgos “notables”

El Dr. Timothy Brennan, maestro en salud pública, jefe de los servicios clínicos del Addiction Institute of Mount Sinai en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, comentó para Medscape Noticias Médicas que es “sorprendente” que el consumo excesivo de alcohol en la edad adulta temprana conduzca a un mayor riesgo de cánceres relacionados con el alcohol, incluso en personas que beben mucho menos a una mediana edad.

“Hace décadas que sabemos que el alcohol no es inocuo, pero estos datos se suman al creciente conjunto de estudios publicados sobre los importantes peligros del consumo excesivo de alcohol durante la edad adulta temprana”, mencionó el Dr. Brennan, quien no participó en el estudio.

El Dr. Brennan advirtió, sin embargo, que los autores estudiaron los tumores malignos relacionados con el alcohol y “es probable que haya muchos otros factores de riesgo de cáncer que no se analizaron en esta serie de datos”.

No obstante, estas pruebas ayudan a contrarrestar la “preocupante noción” de que “de alguna manera es normal y seguro beber en exceso en la edad adulta joven”.

“Desde luego, no es seguro. Vemos en el estudio que beber en exceso en la juventud puede aumentar el riesgo de cáncer a una edad mucho más posterior”, concluyó el Dr. Brennan.

El estudio no tuvo financiación comercial. Bassett, la Dra. Jayasekara y el Dr. Brennan manifestaron no tener ninguna relación económica pertinente.

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¿Pueden comer carne los pacientes con cáncer colorrectal?

Los pacientes que ya han sido diagnosticados con cáncer colorrectal no enfrentan un mayor riesgo de reaparición de la enfermedad o de muerte si comen carnes rojas o procesadas, sugiere un nuevo análisis de datos de ensayos prospectivos en Estados Unidos.

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“Aunque nuestro estudio tiene limitaciones, estos hallazgos pueden informar el asesoramiento del paciente y el desarrollo de pautas dietéticas específicas para los sobrevivientes de cáncer”, dijeron los autores.

Los resultados sugieren que está bien que los pacientes con cáncer colorrectal coman estos alimentos, lo que contrasta directamente con las recomendaciones actuales.

En la actualidad, tanto la American Cancer Society como el American Institute for Cancer Research/World Cancer Research Fund recomiendan a los sobrevivientes de cáncer que limiten su consumo de carnes rojas y procesadas.

Esto se basa en la asociación conocida entre el consumo de carne roja y procesada y un mayor riesgo de cáncer colorrectal. Esta asociación se confirmó una vez más recientemente, según lo informado por Medscape Noticias Médicas, pero la evidencia proviene de estudios en la población general.

En este último estudio, los investigadores observaron específicamente a las personas que ya habían sido diagnosticadas con cáncer colorrectal para determinar si la recomendación de evitar las carnes rojas y procesadas está justificada.

La investigación fue publicada en JAMA Network Open el 22 de febrero.

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Erin L. Van Blarigan, doctora en ciencias, del Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la University of California, en San Francisco, Estados Unidos, identificó 1011 pacientes con cáncer colorrectal en etapa III del ensayo Cancer and Leukemia Group B. La mediana de edad en el momento de la inscripción fue de 60 años, 44% de los participantes eran mujeres y 89% eran blancos.

Los participantes completaron un cuestionario validado de frecuencia de alimentos aproximadamente tres meses después del diagnóstico y nuevamente seis meses después de haber completado el tratamiento, o alrededor de 15 meses después del diagnóstico.

Además de la ingesta de carne roja y procesada, los investigadores evaluaron los comportamientos de salud, como el historial de tabaquismo, el uso de ácido acetilsalicílico, la actividad física y el uso de vitaminas y suplementos minerales.

Los pacientes con el mayor consumo de carne roja tenían más probabilidades que otros participantes de ser hombres y blancos, haber sido diagnosticados con cáncer en etapa T3 o T4, tener una enfermedad poco diferenciada o indiferenciada y tener una mediana de índice de masa corporal (IMC) más alto.

Aquellos con el mayor consumo de carne procesada tenían más probabilidades que otras personas de ser hombres y negros, fumadores actuales, tener una mediana de índice de masa corporal más alto y haber sido diagnosticados con enfermedad en etapa T3 o T4.

Durante una mediana de seguimiento de 6,6 años, hubo 81 recurrencias de cáncer colorrectal y 305 muertes.

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El análisis multivariado mostró que no había asociación entre el consumo de carne roja o procesada después del diagnóstico de cáncer de colon y el riesgo de recurrencia de la enfermedad o mortalidad.

El hazard ratio para el riesgo de recurrencia en los cuartiles más altos frente a los más bajos del consumo de carne roja fue de 0,84, mientras que para la carne procesada fue de 1,05.

El riesgo de mortalidad por todas las causas fue similar, con un hazard ratio de 0,71 para los cuartiles más altos frente a los más bajos del consumo de carne roja y un hazard ratio de 1,04 para la carne procesada.

Los autores señalaron que su estudio fue observacional y examinó el comportamiento autoinformado, por lo que “no pueden descartar la posibilidad de factores de confusión no medidos o residuales”.

Además, advirtieron que sus resultados “pueden no aplicarse” a los pacientes con cáncer colorrectal en etapas I a II o IV, y los datos disponibles no ofrecen información sobre “la ingesta de carne previa al diagnóstico ni sobre las prácticas de cocción de la carne”.

La investigación recibió apoyo del National Cancer Institute de los National Institutes of Health de Estados Unidos. La investigación de Jeffrey A. Meyerhardt cuenta con el apoyo de los Douglas Gray Woodruff Chair Fund, Guo Shu Shi Fund, Anonymous Family Fund for Innovations in Colorectal Cancer, Project P fund y George Stone Family Foundation. Van Blarigan ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente. Meyerhardt tiene relación con Boston Biomedical, COTA Healthcare, Merck y Taiho Pharmaceutical. Otros autores declararon numerosas relaciones.

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