Introducción
La influenza es una enfermedad respiratoria aguda altamente contagiosa causada por virus influenza tipo A y B. Entre los subtipos del virus influenza A, H3N2 se asocia de forma consistente con cuadros clínicos más graves, mayor tasa de hospitalización y aumento de mortalidad, especialmente en adultos mayores, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas. La prevención, particularmente mediante la vacunación anual, sigue siendo la estrategia más efectiva para reducir su impacto en la salud pública.
¿Qué es la influenza A H3N2?
El virus influenza A H3N2 se caracteriza por la presencia de dos proteínas de superficie:
- Hemaglutinina (H3): permite la entrada del virus a las células respiratorias
- Neuraminidasa (N2): facilita la liberación de nuevos virus
Este subtipo tiene una alta capacidad de mutación (deriva antigénica), lo que le permite evadir parcialmente la inmunidad previa, causando brotes estacionales recurrentes y disminuyendo la duración de la protección natural tras una infección previa.
Manifestaciones clínicas
Los síntomas suelen aparecer de forma súbita y pueden incluir:
- Fiebre alta
- Escalofríos
- Tos seca
- Dolor de garganta
- Cefalea intensa Mialgias y artralgias
- Fatiga marcada
- En adultos mayores: confusión, debilidad extrema o empeoramiento de condiciones crónicas
Las complicaciones más frecuentes incluyen neumonía viral o bacteriana secundaria, descompensación de enfermedades cardiovasculares, exacerbaciones asmáticas y falla respiratoria.
Poblaciones de mayor riesgo
- Adultos ≥65 años
- Niños menores de 5 años
- Mujeres embarazadas
- Pacientes con asma, COPD, diabetes, cardiopatías o inmunosupresión
- Personal de salud y cuidadores
En estas poblaciones, H3N2 se asocia a mayor severidad clínica y mayor mortalidad.
Importancia de la vacunación
La vacuna contra la influenza es la principal herramienta preventiva. Aunque su efectividad puede variar cada temporada, reduce significativamente:
- El riesgo de infección
- La severidad de la enfermedad
- Las hospitalizaciones
- Las muertes asociadas a influenza
En personas vacunadas que desarrollan influenza, la enfermedad suele ser más leve y de menor duración.
La vacunación anual es necesaria debido a las mutaciones constantes del virus y a la disminución progresiva de la inmunidad con el tiempo.
Otras medidas preventivas complementarias
- Lavado frecuente de manos
- Uso de mascarilla en personas sintomáticas o entornos de alto riesgo
- Evitar contacto cercano con personas enfermas
- Cubrirse al toser o estornudar
- Permanecer en casa durante la fase febril
- Ventilación adecuada de espacios cerrados
Estas medidas reducen la transmisión comunitaria, especialmente durante picos estacionales.
Tratamiento
El tratamiento antiviral (como oseltamivir) es más efectivo cuando se inicia dentro de las primeras 48 horas del inicio de los síntomas y está especialmente indicado en pacientes de alto riesgo. Sin embargo, la prevención mediante vacunación sigue siendo superior al tratamiento en términos de impacto poblacional.
Conclusión
La influenza A H3N2 representa una amenaza significativa para la salud pública debido a su capacidad de mutación y su asociación con enfermedad grave. La vacunación anual, junto con medidas preventivas básicas, es fundamental para proteger a las poblaciones vulnerables, reducir la carga hospitalaria y prevenir complicaciones potencialmente mortales. Vacunarse no solo protege al individuo, sino también a la comunidad.
