La infusión única de ketamina reduce rápidamente los pensamientos suicidas

Una sola infusión de ketamina mejora rápidamente el pensamiento y el razonamiento distorsionados para reducir los pensamientos suicidas, independientemente del efecto del fármaco sobre la depresión grave, según muestra una nueva investigación.

Advertisements

“Anteriormente se demostró que la ketamina mejoraba rápidamente la depresión y eso explicaba parte de la rápida mejora en la ideación suicida”, dijo a Medscape Noticias Médicas el autor principal J. John Mann, MD, de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York. “Lo que no estaba claro fue qué más cambió que podría disminuir la ideación suicida y el riesgo de comportamiento suicida. Este estudio identifica un segundo dominio nuevo de mejora, a saber, una mejora rápida en varias funciones cognitivas que pueden reducir potencialmente el riesgo de suicidio”, dijo Mann.


Aumenta la función cognitiva

Un total de 78 adultos con trastorno depresivo mayor e ideación suicida clínicamente significativa se sometieron a pruebas neuropsicológicas antes y 1 día después del tratamiento doble ciego con una única infusión intravenosa de ketamina o midazolam.
“La ketamina produjo una rápida mejora en la ideación suicida y el estado de ánimo” en comparación con el midazolam, informan los autores.

La ketamina se relacionó con una mejora específica en el tiempo de reacción y el control cognitivo / procesamiento de interferencia, una medida que se ha asociado con intentos de suicidio previos en la depresión. Un subgrupo de pacientes cuya ideación suicida no remitió con midazolam fueron tratados posteriormente con ketamina no ciega y se volvieron a analizar. En estos individuos, el tiempo de reacción y el procesamiento de interferencia / control cognitivo también mejoraron en relación con las evaluaciones previas a la ketamina.


Sin embargo, la mejora neurocognitiva no se correlacionó con cambios en la depresión, pensamientos suicidas o estado de ánimo general, señalan los investigadores. No obstante, dicen que la ketamina tuvo un “efecto terapéutico positivo” en la neurocognición 1 día después del tratamiento en al menos una medida asociada con la conducta suicida en el contexto de la depresión.
Los resultados sugieren “efectos terapéuticos independientes adicionales de la ketamina en el tratamiento de pacientes deprimidos con riesgo de comportamiento suicida”, escriben.


“La ketamina modula muchos sistemas de neurotransmisores, incluida la transmisión del glutamato, que es crucial para el aprendizaje y la memoria. Aumenta el número de sinapsis o conexiones entre neuronas. Estos efectos son fundamentales para la cognición y son explicaciones lógicas de los efectos beneficiosos observados en este estudio”, dijo Mann. Noticias médicas de Medscape.

Advertisements


“Nuestro estudio nos ayudó a comprender mejor cómo funciona la ketamina en el cerebro y qué tan rápido puede mejorar el pensamiento distorsionado. Poder pensar con más claridad puede hacer que alguien se sienta menos suicida”, dijo el investigador del estudio Ravi. N. Shah, MD, director de innovación de Columbia Psychiatry, dijo en un comunicado de prensa.
Investigación importante con advertencias

Cuando se contactó con James Murrough, MD, PhD, director del Centro para el Descubrimiento y el Tratamiento de la Depresión y la Ansiedad en Mount Sinai en la ciudad de Nueva York, dijo que el estudio es importante y “se suma a una comprensión cada vez mayor de cómo la ketamina afecta los sistemas cerebrales y el pensamiento en el contexto de la depresión y el riesgo de suicidio “.


“Una razón por la que este estudio es significativo es que estudios anteriores han demostrado que la ketamina puede tener efectos dañinos sobre el funcionamiento cognitivo en el contexto del uso indebido de ketamina y la exposición a altas dosis durante largos períodos de tiempo”, dijo Murrough, que no participó en el estudio. , dijo a Medscape Medical News. “En contraste, en este estudio, un solo tratamiento de dosis baja de ketamina puede tener los efectos opuestos, en realidad impulsando algunos marcadores del funcionamiento cognitivo, al menos a corto plazo”, anotó.


Murrough dijo que una advertencia del estudio es que solo examinó el efecto de la ketamina en la cognición una vez, 1 día después de un solo tratamiento.


“Si bien esta es una observación inicial importante, todavía no comprendemos qué tan persistente es este efecto sobre la cognición, o cómo este cambio observado puede estar relacionado con cualquier beneficio que la ketamina pueda tener sobre la depresión o el riesgo de suicidio”, dijo Murrough.


“De hecho, los investigadores encontraron que no hubo asociación entre el cambio en el funcionamiento cognitivo después de la ketamina y el cambio en la depresión o el pensamiento suicida. Los pacientes que mostraron una función cognitiva mejorada después de la ketamina no difirieron en términos de estado de ánimo o riesgo de suicidio en comparación con los pacientes que no mostró una mejora en la cognición “, anotó Murrough.

Advertisements


“Esto plantea la importante pregunta de cuál es la relevancia del cambio en la cognición para los posibles beneficios de la ketamina. Esta es un área importante y debe ser el foco de la investigación futura para mejorar los resultados de los pacientes con depresión y que están en riesgo de padecerla. suicidio “, agregó.


Roger McIntyre, MD, profesor de psiquiatría y farmacología y jefe de la Unidad de Psicofarmacología de Trastornos del Estado de Ánimo de la Universidad de Toronto, Canadá, dijo que el estudio es “muy interesante y está en consonancia” con algunos trabajos anteriores que él y sus colegas han realizado. hecho que muestra que la ketamina “parece beneficiar aspectos de la cognición, que es un elemento central en la depresión”.


“Es una hipótesis comprobable que la mejora en la cognición que ahora se informa y replica podría desempeñar algún papel en la mejora de la calidad de vida y el funcionamiento con este tratamiento y también reducir la reducción del suicidio”, dijo McIntyre.
Este estudio fue apoyado por el Instituto Nacional de Salud Mental. Mann recibe regalías por el uso comercial de la escala Columbia-Suicide Severity Rating Scale, que no se utilizó en este estudio. La institución de Murrough (Mount Sinai) participó en una investigación sobre la esketamina (Spravato) para la depresión resistente al tratamiento y recibe una remuneración económica del fabricante de esketamina. McIntyre ha recibido subvenciones de investigación de CIHR / GACD / Chinese National Natural Research Foundation y honorarios de conferenciantes / consultas de Lundbeck, Janssen, Purdue, Pfizer, Otsuka, Allergan, Takeda, Neurocrine, Sunovion, Eisai, Minerva, Intra-Cellular y Abbvie. . McIntyre también es CEO de AltMed.


Psiquiatría de J Clin. Publicado en línea el 2 de noviembre de 2021. Resumen. El estudio aparece en la edición en línea del 2 de noviembre de la revista Journal of Clinical Psychiatry.


Para obtener más noticias de Medscape Psychiatry, únase a nosotros en Twitter y Facebook.

Manejo de depresión y suicidio en urgencias, sin olvidar la salud mental de los sanitarios

La atención en urgencias a pacientes con enfermedad mental y riesgo de suicidio, que también contempla el impacto de este abordaje en la salud mental de los sanitarios, son puntos relevantes tratados en el documento de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES).

Advertisements

Ante el patente aumento de casos de enfermedad mental atendidos en los servicios de urgencias españoles, la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias detectó la necesidad de poner en marcha un grupo de trabajo para implementar un plan de actuación que sirva de soporte a los profesionales sanitarios. Se trata de detectar colectivos vulnerables y signos de alarma de suicidio sin descuidar el manejo de la salud mental de los profesionales sanitarios que atienden a estos pacientes.

El grupo fue impulsado por la Fundación de Ciencias del Medicamento y Productos Sanitarios (Fundamed) con la colaboración de Janssen, coordinado por la Dra. Iria Miguéns, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias, quien comentó a Medscape en español los principales dilemas que enfrenta el médico de urgencias en la atención a pacientes con problemas de salud mental.

Advertisements

“Desde luego el principal problema es el abordaje multidisciplinario y esto pasa por asegurar la continuidad asistencial. Para ello la única herramienta que nos facilitaría asegurarlo sería la creación de circuitos efectivos de salud mental implementando recursos. Necesitamos que sea en los plazos previstos por el profesional, con la asistencia tan especial que necesitan… es fundamental”, señaló la especialista.

El equipo multidisciplinario publicó un primer documento llamado Depresión y Suicidio en Urgencias y Emergencias Hospitalarias (descargable desde la página web de la sociedad científica) donde se señalan pormenorizadamente las principales conclusiones y acuerdos para los distintos apartados analizados.

Impacto sobre los profesionales de urgencias 

Empecemos por el impacto que la atención a estos pacientes produce en los profesionales sanitarios, ya que se ha convertido en un problema de salud pública, cuya tendencia ascendente se ha visto agravada por la pandemia de la COVID-19, tanto sobre la salud mental de los pacientes como la de los profesionales sanitarios.

Por su parte, el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos alertó recientemente de los riesgos de la pandemia sobre la salud mental de los médicos y reclama un serio compromiso de las administraciones para abordarlos.

Los profesionales con un mayor riesgo son los que trabajan en la unidad de cuidados intensivos, urgencias, plantas de hospitalización médica con pacientes COVID-19, atención primaria y en las residencias de adultos mayores. En torno a 3,5% presentó ideación suicida tras la primera ola pandémica. Estudios recientes revelan un aumento superior a 50% de cuadros depresivos, de ansiedad e insomnio en profesionales de primera línea.

Advertisements

El médico en situación inestable no debe ejercer 

Es evidente que cuando el sanitario sufre una patología de salud mental puede repercutir sobre la atención del paciente, por tanto, si el profesional se encuentra en una situación inestable no debería ejercer, destacaron los expertos en el documento. Los sanitarios son grupos vulnerables debido a la sobrecarga que están viviendo, pero también tienen altas tasas de resiliencia. Cuando los médicos tienen ansiedad o depresión la valoración de la patología mental resulta más dificultosa.

En esa línea, no hay que olvidar la alerta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el síndrome de desgate profesional en los sanitarios, que en el personal de urgencias durante la pandemia llegó a 67,9%.

El grupo de trabajo trató de responder cómo podemos mejorar la autoaceptación de estas patologías en los sanitarios. Parece que se debe a un problema relacionado con el estigma de este tipo de enfermedades, por lo que se deberían potenciar las acciones de sensibilización, concientización y una vez más, formación.

Potenciar recursos profesionales y grupos de apoyo

Asimismo, hay que facilitar recursos profesionales y el acceso a grupos de apoyo que cuando garantizan la confidencialidad son sumamente útiles, así como reforzar la respuesta desde los dispositivos de salud mental.

La presidenta de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental y una de las autoras del documento, Dra. Ana González-Pinto, indicó a Medscape en español algunas pautas para su manejo: “En algunos centros, como la Mayo Clinic, se trabaja para animar a médicos en formación y médicos del equipo a pedir ayuda si tienen problemas de salud mental. Como cualquier ser humano, el médico es vulnerable y las enfermedades mentales son comunes. Iniciativas como las de estas clínicas estadounidenses deben extenderse. Se requiere una organización de los centros sanitarios que establezcan protocolos de información y de valoración desde los servicios de prevención, en colaboración con salud mental”.

Advertisements

Abordaje del paciente con enfermedad mental 

Según la OMS, los trastornos mentales representan 30% de la carga mundial de enfermedad no mortal. Estos pacientes no solo generan una alta demanda asistencial, sino que requieren un manejo diferente, lo que añade complejidad.

Por tanto, hay consenso en que el sistema sanitario debe ser flexible para mantener la atención con el especialista y a la vez es indispensable integrar a la familia en el abordaje del paciente, sobre todo en los adolescentes. Es importante no estigmatizar la atención a estos pacientes al individualizarlos. También existió acuerdo en la necesidad de desarrollar protocolos específicos para facilitar el trabajo clínico ante determinados problemas concretos.

La Dra. González-Pinto destacó: “Las propuestas que se barajan en este momento son la humanización de los servicios de urgencias, con un despacho que resulte más amable de lo que es habitual en este momento y con personal entrenado en la atención a estos pacientes. Se ha contemplado la presencia de enfermeros de salud mental en los equipos de enfermería de urgencias”.

Advertisements

Atención a la impulsividad del adolescente 

Mención especial requieren los adolescentes que precisan de un trabajo multidisciplinario más preciso, ya que debido a su impulsividad necesitan una mayor atención, sobre todo a los cambios en la sociabilidad o rendimiento académico como alertas de posible enfermedad mental. No hay que perder de vista que estamos ante un nuevo paradigma para una nueva generación que se comunican de forma diferente y alternativa al adulto.

Detección de signos de alarma en urgencias 

La condición de tiempo-dependencia extrema en urgencias es un argumento esgrimido para no hacer una exhaustiva evaluación de los principales signos de alerta; para paliar esto se propone diseñar una herramienta sencilla y accesible que permita una rápida evaluación del riesgo de suicidio y hacer un check list para valorar el riesgo en el triaje. También se consideran indispensables la formación y concientización sobre prevención del suicidio para todos los profesionales sanitarios. La incorporación de la enfermería de salud mental en los servicios de urgencias, según se acordó, otorga un notable valor adicional en la calidad de la atención.

Advertisements

Paciente con conductas suicidas 

Todavía con el eco que dejó el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se celebró el pasado 10 de septiembre, las cifras reales asustan. En los cinco primeros meses de 2020 el suicidio se mantuvo como primera causa externa de fallecimiento, con 1.343 decesos registrados según el Instituto Nacional de Estadística. Se tienen datos de que cada dos horas y media se registra un suicidio, siendo este la causa externa de mortalidad más frecuente. Usando las estimaciones disponibles a nivel población, parece que por cada persona que fallece por suicidio en España habría 10 que lo intentan y de cada persona que lo intenta habría 14 que lo piensan, por lo que son muchos los expertos que piden un Plan Nacional de Prevención del Suicidio.

Herramienta sencilla y accesible 

La valoración del paciente con riesgo o intento de suicidio constituye un auténtico reto para los profesionales en urgencias. Por tanto, es prioritario diseñar una herramienta sencilla y accesible que permita hacer una evaluación rápida del paciente con riesgo de suicidio.

La Dra. Miguéns apuntó que “en la actualidad se trabaja con diferentes escalas adecuadas a nuestros servicios, desde la escala Sad Persons, en otro contexto la escala de Beck y la escala de valoración de la depresión de Hamilton, las cuales se utilizan de un modo u otro tanto en servicios de urgencias como de emergencias, todas ellas con sus limitaciones, obviamente”.

Además los expertos coinciden en que un entorno adecuado es preciso para reducir el nivel de ansiedad y angustia del paciente. Insisten en la importancia de la formación de profesionales para potenciar competencias y habilidades, sin olvidar que los jóvenes y las personas mayores acumulan mayor riesgo por los diferentes momentos evolutivos y vitales y los hombres también tienen más riesgo de fallecer por suicidio que las mujeres.

Ninguna tentativa autolítica sin atención 

La Dra. González-Pinto añadió: “Ante cualquier persona con depresión se debe determinar si hay ideas de suicidio. Los casos de mayor riesgo son aquellos en los que además de una depresión hay ansiedad o inquietud psicomotriz. También tiene especial riesgo estar bajo el efecto de alcohol u otras sustancias, o no tener familia. Si hay ideación suicida se debe derivar al psiquiatra en la propia urgencia”.

“Ninguna tentativa autolítica debe quedarse sin atender. Aunque el paciente minimice el intento es normal que haya ambivalencia hacia el suicidio y el paciente debe ser explorado de forma adecuada”, destacó.

Advertisements

Detección de pacientes vulnerables 

Entre los factores de vulnerabilidad se sitúan la exposición al desastre, a la violencia, las pérdidas, los conflictos, el aislamiento social o los duelos patológicos, entre otros. Se incluyen también refugiados o migrantes.

Al igual que grupos expuestos a la exclusión social, como el colectivo LGTB, reclusos, víctimas de violencia de género, etcétera.

En concreto, para las mujeres víctimas de la violencia de género se apunta a que precisan ser valoradas con un protocolo especial dada su enorme vulnerabilidad; suelen encontrarse rasgos de psicopatogenicidad a veces como causa y otras consecuencias de la situación vivida, lo que hace necesaria la atención en un acto único para evitar un daño moral continuado.

La Dra. Miguéns manifestó que “el problema en cuanto a violencia de género radica en el diagnóstico, en la detección de los casos. Necesitamos además de una formación global del personal sanitario, protocolos autonómicos reales, efectivos y por supuesto, recursos para poder llevarlos a cabo”.

En este apartado los expertos proponen además de guías de actuación específicas, tener profesionales referentes en los centros de salud mental, así como reforzar la educación en el ámbito escolar con proyectos específicos para el profesorado, los alumnos y las familias.

La Dra. Miguéns y la Dra. Gonzalez-Pinto han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente. El grupo fue impulsado por la Fundación de Ciencias del Medicamento y Productos Sanitarios (Fundamed) con la colaboración de Janssen.

Siga al Dr. Javier Cotelo de Medscape en español en Twitter @Drjavico.