La pérdida de cabello en mujeres: causas, diagnóstico y tratamiento

Introducción

La pérdida de cabello (alopecia) es una condición que afecta a millones de mujeres en todo el mundo y puede tener un impacto profundo en la autoestima, la imagen personal y la salud emocional. Aunque comúnmente se asocia con los hombres, la caída capilar en mujeres es un problema frecuente y multifactorial, que merece una evaluación médica detallada.

1. ¿Qué es la pérdida de cabello?

El cabello cumple una función estética, pero también refleja el estado general de salud. Se considera patológica cuando la caída supera los 100 cabellos al día, o cuando aparecen zonas visiblemente despobladas.

En las mujeres, la pérdida suele ser difusa y progresiva, afectando principalmente la zona superior y frontal del cuero cabelludo, sin llegar a la calvicie total.

2. Principales causas de pérdida de cabello en mujeres

🔹 a) Alopecia androgenética femenina

Es la causa más común. Está relacionada con la acción de los andrógenos (hormonas masculinas) sobre los folículos pilosos predispuestos genéticamente.

Suele comenzar después de los 30 años. Se caracteriza por un adelgazamiento del cabello en la parte central del cuero cabelludo. El folículo no desaparece, pero produce cabellos cada vez más finos.

🔹 b) Efluvio telógeno

Es una caída difusa y temporal del cabello, generalmente secundaria a un evento estresante físico o emocional.

Puede aparecer después de un parto, cirugía, fiebre alta, pérdida de peso o estrés intenso. Suele comenzar 2–3 meses después del evento desencadenante. El crecimiento se recupera al corregir la causa.

🔹 c) Trastornos hormonales

Las alteraciones en tiroides, ovarios o glándulas suprarrenales pueden alterar el ciclo capilar.

El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una causa frecuente. También pueden influir la menopausia y el uso de anticonceptivos hormonales.

🔹 d) Déficits nutricionales

La deficiencia de hierro, zinc, biotina, vitamina D o proteínas puede afectar el crecimiento del cabello.

Es común en dietas restrictivas, vegetarianas mal planificadas o trastornos alimenticios.

🔹 e) Alopecia por tracción o hábitos

El uso de peinados muy tirantes, extensiones o trenzas constantes puede generar microtraumas repetitivos que dañan el folículo.

También existe la tricotilomanía, un trastorno compulsivo de arrancarse el cabello.

🔹 f) Enfermedades autoinmunes y del cuero cabelludo

En la alopecia areata, el sistema inmunológico ataca los folículos, produciendo parches redondos sin cabello.

También se asocia a enfermedades como lupus o dermatitis seborreica.

3. Diagnóstico médico

El diagnóstico debe ser realizado por un dermatólogo o tricólogo mediante:

Historia clínica detallada: antecedentes familiares, hábitos, medicamentos, nutrición, estrés. Examen físico del cuero cabelludo y uñas. Tricoscopia: microscopía del cabello. Analítica de laboratorio: estudios hormonales, ferritina, vitamina D, TSH, entre otros.

Identificar la causa es esencial para indicar el tratamiento adecuado.

4. Opciones de tratamiento

💊 Tratamientos médicos

Minoxidil tópico (2% o 5%): estimula el crecimiento y prolonga la fase anágena del folículo. Finasteride o dutasteride (uso selectivo en mujeres postmenopáusicas): inhiben la conversión de testosterona en dihidrotestosterona (DHT). Suplementos nutricionales: hierro, zinc, biotina, aminoácidos, según deficiencia confirmada. Terapia hormonal: en casos de SOP o desequilibrio androgénico.

💉 Procedimientos complementarios

Plasma rico en plaquetas (PRP): estimula la regeneración capilar. Microneedling: mejora la penetración de tratamientos tópicos. Trasplante capilar: en casos severos o refractarios.

🌿 Cuidados generales

Evitar peinados ajustados y calor excesivo. Mantener una dieta equilibrada rica en proteínas, hierro y omega-3. Controlar el estrés y dormir adecuadamente.

5. Impacto psicológico y apoyo emocional

La alopecia femenina puede generar ansiedad, depresión y aislamiento social. Por ello, es fundamental ofrecer un abordaje integral que incluya apoyo psicológico o terapias de autoestima, especialmente en mujeres jóvenes o en procesos de cambio hormonal.

Conclusión

La pérdida de cabello en mujeres no es solo un problema estético, sino un síntoma clínico que puede reflejar desequilibrios hormonales, nutricionales o inmunológicos.

Un diagnóstico temprano y un tratamiento personalizado permiten detener la caída, estimular el crecimiento y recuperar la confianza. Consultar a un profesional de la salud es el primer paso para restaurar tanto la salud capilar como el bienestar emocional.

Un inhibidor de JAK produce impresionante crecimiento del cabello en pacientes con alopecia areata

Baricitinib, inhibidor oral de la cinasa de Janus (JAK) de tipos 1 y 2, produjo considerables tasas de crecimiento del cabello con tolerabilidad aceptable en pacientes con alopecia areata, según los resultados de dos estudios de fase 3 presentados en el Congreso de la European Academy of Dermatology and Venereology (EADV) 2021.

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En los dos estudios, la alopecia areata grave, definida como una puntuación en la Herramienta de Gravedad de la Alopecia (SALT) ≥ 50, fue un requisito para el reclutamiento. El criterio principal de valoración fue una puntuación ≤ 20 en SALT, lo que significa una cobertura de 80% del cuero cabelludo.

“La media de la puntuación en SALT al ingreso en el estudio fue de 85”, comunicó el Dr. Brett King, Ph. D., profesor asociado de dermatología de Yale University School of Medicine, en New Haven, Estados Unidos. Explicó que la escala SALT fluctúa de 0 (ninguna pérdida del cabello) a 100 (pérdida completa del cabello). Alrededor de 45% de los pacientes de los estudios de fase 3 tuvo alopecia universal.

En los dos estudios (BRAVE-AA1 y BRAVE-AA2), se observó respuesta con baricitinib después de aproximadamente 4 semanas. La respuesta aumentó constantemente durante las 36 semanas de tratamiento. Al final de las 36 semanas, cuando las curvas de respuesta todavía tenían una trayectoria ascendente, la proporción de los pacientes con la dosis de 4 mg de baricitinib que habían logrado una puntuación ≤ 20 en SALT habían alcanzado 35,2% en el BRAVE-AA1 y 32,5% en el BRAVE-AA2.

Los estudios casi idénticos BRAVE-AA1 y BRAVE-AA2 incluyeron 654 y 546 pacientes, respectivamente. Los pacientes fueron aleatorizados en una proporción de 3:2:2 para recibir baricitinib (dosis de 4 mg, 2 mg) o placebo. Todos los tratamientos se administraban una vez al día. El crecimiento del cabello de las cejas y las pestañas fueron criterios secundarios de valoración.

Se observó un claro efecto de las dosis: el crecimiento del cabello aumentó con más rapidez con la dosis de 4 mg de baricitinib que con la dosis de 2 mg. La diferencia entre el tratamiento activo y el placebo fue significativa a las 16 semanas con la dosis de 4 mg. A las 24 semanas la ventaja de la dosis de 2 mg sobre el placebo también alcanzó la significancia. La tasa de respuesta con la dosis de 4 mg fue de casi el doble.

Al final de los estudios de 36 semanas la proporción de pacientes en tratamiento con baricitinib en dosis de 2 mg que lograron el criterio principal de valoración fue de 21,7% y 17,3% en los ensayos BRAVE-AA1 y BRAVE-AA2, respectivamente. Entre los pacientes que tomaban placebo el criterio principal de valoración se cumplió en 5,3% y 2,6%, respectivamente, al concluir los dos estudios.

Las diferencias en las respuestas con las dosis de 4 mg y de 2 mg fueron más altas de manera estadísticamente significativa, en comparación con placebo (p≤ 0,001 para las dos dosis frente a placebo).

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Utilizando un sistema de puntuación para la pérdida de cabello de las cejas y las pestañas, la puntuación de pacientes que alcanzó una puntuación de 0 (cobertura completa) o 1 (lagunas mínimas) también fue superior en los dos estudios para los pacientes que tomaron la dosis más alta de baricitinib. Este nivel de respuesta lo alcanzaron casi 31% a 35% de los que tomaron la dosis de 4 mg en los estudios BRAVE-AA1 y BRAVE-AA2 (p ≤ 0,001 frente al placebo). Con la dosis más baja las tasas fueron de 19,1% y 13,5%, respectivamente. Este criterio de valoración se alcanzó en solo 3% de los pacientes que tomaron placebo.

Las tasas de efectos adversos fueron moderadamente más altas en los dos grupos asignados a tratamiento activo que en el grupo asignado a placebo. Los efectos adversos más comunes con baricitinib consistieron en infecciones de vías respiratorias altas, nasofaringitis, infecciones de vías urinarias y cefalea, de acuerdo con el Dr. King.

“La mayor parte de los efectos adversos fue leve a moderada”, dijo. También informó que ninguno de estos efectos adversos representó más de 10% de los pacientes y no hubo casos de otras infecciones oportunistas, eventos tromboembólicos o perforaciones del tubo digestivo. Las tasas de suspensión a causa de los efectos adversos con el tratamiento activo fueron < 3% en los dos estudios.

Los inhibidores de JAK en la actualidad se utilizan para tratar diversas enfermedades inflamatorias. Baricitinib está aprobado actualmente para el tratamiento de la artritis reumatoide. Puesto que es muy variable la especificidad de su inhibición de las cinasas de JAK (JAK1, JAK2, JAK3 y TyK2), estos fármacos no parecen ser intercambiables en lo que respecta al efecto clínico.

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La alopecia areata es un trastorno común que puede tener un gran impacto adverso en la calidad de vida, señaló el Dr. King. No se dispone de un tratamiento apropiado para este trastorno, por lo que existe una gran necesidad no cubierta. Aunque se necesita seguimiento más prolongado para evaluar la eficacia y la tolerabilidad sostenida, considera que estos resultados son promisorios para un tratamiento que tiene un beneficio clínicamente significativo.

Este aspecto fue reiterado por la Dra. Yolanda Gilaberte Calzada, Ph. D., jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Miguel Servet, en Zaragoza, España, quien fue moderadora de la sesión en la que el Dr. King presentó estos datos. La Dra. Gilaberte expresó entusiasmo sobre la promesa de baricitinib, en particular en lo que respecta a la proporción sustancial de pacientes que lograron grados significativos de reaparición del cabello.

“Todos estaremos muy contentos de contar con opciones para tratar la alopecia areata”, destacó la Dra. Gilaberte, quien predijo que las dosis más altas de baricitinib serán seleccionadas para desarrollo clínico, dada su mayor eficacia con poco incremento en los problemas de tolerabilidad.

Eli Lilly proporcionó financiación para los estudios BRAVE-AA1 y BRAVE-AA2. El Dr. King tiene relaciones económicas con Arena, Aclaris, Bristol-Myers Squibb, Concert, Pfizer, Regeneron, Sanofi Genzyme y Eli Lilly. La Dra. Gilaberte ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Ted Bosworth es un periodista médico con sede en Nueva York.

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