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La deficiencia de hierro en el embarazo es común pero en muchos casos no se evalúa

A muchas mujeres y personas embarazadas no se les efectúa detección de deficiencia de hierro pese a que es una causa común de anemia en el embarazo que podría aumentar el riesgo de muerte materna y del lactante.

Los investigadores analizaron datos de 44.552 pacientes embarazadas de Ontario, Canadá, obtenidos entre 2013 y 2018, para determinar la prevalencia de pruebas de ferritina, la prueba estándar para la deficiencia de hierro, en el curso de 5 años.

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Su estudio, publicado en Blood Advances, reveló que solo 59,4% de las personas embarazadas se sometían a una prueba de ferritina, la prueba estándar para la deficiencia de hierro. De estas mujeres embarazadas, 25,2% tenían insuficiencia de hierro y 52,8% tuvieron deficiencia de hierro por lo menos una vez durante el embarazo.

También observaron que 71% de estas pruebas de hierro fueron ordenadas durante el primer trimestre, cuando es más bajo el riesgo de deficiencia de hierro.

“No solo estamos pasando por alto una proporción muy grande de mujeres que tienen deficiencia de hierro cuando se embarazan, sino que estamos omitiendo a las que presentan deficiencia de hierro en etapas más avanzadas de sus embarazos”, dijo en una entrevista la autora principal Dra. Jennifer Teichman, residente de hematología en la University of Toronto, en Toronto, Canadá. Los investigadores dijeron que la deficiencia de hierro durante el embarazo se asocia con fatiga materna, disfunción cognitiva, depresión, bajo peso al nacer y desarrollo deficiente del cerebro del infante.

La Dra. Teichman explicó que si se identificara la deficiencia de hierro lo suficientemente temprano durante el embarazo, los médicos tendrían suficiente tiempo para tratar el trastorno con suplementos de hierro antes de que la paciente llegue al parto. También explicó que las vitaminas prenatales, que contienen algo de hierro, no aportan suficiente cantidad del mineral para corregir la deficiencia de hierro.

“Un aspecto muy importante es que la cantidad de hierro que contienen los suplementos vitamínicos prenatales realmente es baja”, explicó la Dra. Teichman. “Es suficiente para compensar la diferencia del hierro adicional que necesitan para mantener su embarazo, pero no es suficiente para tratar a una mujer que ya tiene un nivel bajo de hierro al comenzar el embarazo. Así que existe una diferencia entre una vitamina prenatal y un verdadero suplemento de hierro”.

Los investigadores también observaron que las personas provenientes de un hogar con bajos ingresos anuales tenían incluso menos probabilidades de someterse a una prueba de ferritina, lo cual fue un hallazgo preocupante pues las mujeres de posición económica más baja tienen más probabilidades de presentar deficiencia de hierro durante el embarazo.

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“Esto dice algo sobre cómo los médicos estamos contribuyendo a esta brecha en la atención”, dijo la Dra. Teichman. “Las mujeres de una posición socioeconómica más baja reciben una especie de triple golpe. Tienen más probabilidades de padecer deficiencia de hierro, menos probabilidades de que se les diagnostique y menos probabilidades de que se les corrija.”

La Dra. Teichman y sus colaboradores adoptaron un enfoque único al analizar niveles de ferritina aislados en contraposición a hematimetrías completas, que es la prueba de detección típica de la anemia durante el embarazo, dijo la Dra. Lissette Tanner, maestra en salud pública, quien no intervino en el estudio.

“Las que cumplen los criterios para el diagnóstico de anemia se han de evaluar para determinar la causa con la sospecha inicial de una anemia por deficiencia de hierro, pues es la causa más frecuente”, dijo la Dra. Tanner, profesora asistente de ginecología y obstetricia en la Emory University, en Atlanta, Estados Unidos.

Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos recomienda la detección sistemática de anemia ferropénica en personas embarazadas, además de los suplementos de hierro generales para satisfacer las necesidades de hierro durante el embarazo.

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Así mismo, el American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) recomienda que a todas las mujeres embarazadas se les efectúen pruebas de detección sistemática de anemia con una biometría hemática completa en el primer trimestre y una vez más entre las 24 y 28 semanas del embarazo.

Sin embargo, la deficiencia de hierro es omitida completamente en las recomendaciones del ACOG, dijo el Dr. Michael Auerbach, del Departamento de Medicina en la Georgetown University, en Washington D. C., Estados Unidos.

“Recomiendan una biometría hemática completa en todas las mujeres embarazadas, pero no recomiendan parámetros de hierro, como la prueba de ferritina, a menos que la madre este anémica”, dijo el Dr. Auerbach, quien no intervino en el estudio. “Creo que esas guías deben revisarse”.

La Dra. Teichman espera que los hallazgos de su equipo motiven a cambiar las guías obstétricas y hematológicas que recomiendan las pruebas prenatales sistemáticas.

“Creo que la ferritina debería ser parte de una prueba prenatal sistemática”, agregó la Dra. Teichman. “Y también creo que es necesario que las pacientes puedan preguntar cuáles son sus niveles de hierro en el embarazo y los médicos deben saber cuál es el nivel de hierro normal”.

Ninguno de los expertos entrevistados para esta noticia declaró conflictos de interés económico.

Este artículo fue publicado originalmente en MDEdge.com, parte de la Red Profesional de Medscape.

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