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¿Pueden los cambios en el microbioma intestinal predecir celiaquía?

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Los cambios en el microbioma intestinal están presentes en lactantes con riesgo de desarrollar celiaquía mucho antes que desarrollen en efecto la enfermedad, un hallazgo que puede abrir el camino para nuevas estrategias de tratamiento y prevención.[1]

Los investigadores rastrearon cambios en la microbiota intestinal de 10 lactantes que desarrollaron celiaquía y 10 lactantes equiparados que no desarrollaron el trastorno autoinmunitario.

A partir de los 18 meses antes de iniciada la celiaquía, observaron aumentos en las cepas microbianas, las vías funcionales y los metabolitos previamente vinculados con trastornos autoinmunitarios e inflamatorios.

Estos cambios preclínicos en la microbiota intestinal estaban presentes “mucho antes de lo esperado”, dijo en un comunicado de prensa la autora principal, Dra. Maureen Leonard, del Centro de Investigación y Tratamiento de la Celiaquía en el Massachusetts General Hospital for Children (MGHfC), en Boston, Estados Unidos.

Si se confirma en conjuntos de datos más grandes, los hallazgos pueden ayudar a desarrollar biomarcadores predictivos de inicio y posiblemente proporcionar nuevos objetivos terapéuticos o preventivos para interceptar la enfermedad antes que se establezca.

“Con estos hallazgos, prevemos que podemos distinguir quién se mantendrá sano y quién desarrollará celiaquía meses antes del inicio de la enfermedad”, agregó en el mismo comunicado de prensa el autor principal Dr. Alessio Fasano, quien también es miembro del Centro de Investigación y Tratamiento de la Celiaquía.

El estudio fue publicado en versión electrónica el 12 de julio en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Firma intestinal temprana de progresión a la celiaquía

La celiaquía es un trastorno autoinmunitario sistémico crónico que ocurre en personas con predisposición genética al trastorno. El gluten de los alimentos actúa como factor desencadenante.

Las alteraciones de la microbiota intestinal se han vinculado con celiaquía al igual que con enfermedad intestinal inflamatoriadiabetes de tipo 1 y esclerosis múltiple.

Como parte del estudio celiaquía-GEMM (Celiac Disease Genomic, Environmental, Microbiome, and Metabolomic) del MGHfC, los investigadores están rastreando cambios en la microbiota intestinal de 500 lactantes con alto riesgo genético desde el nacimiento hasta los 10 años de edad. Se recolectan muestras fecales cada 3 meses durante los primeros 3 años después del nacimiento y luego cada 6 meses hasta los 5 años de edad.

En su artículo, los investigadores informan de los 10 lactantes que desarrollaron celiaquía y los 10 lactantes que no la desarrollaron. Se centraron en un intervalo que abarca los 18 meses previos al inicio hasta captar los cambios muy tempranos en el microbioma.

El análisis longitudinal de especies de microorganismos, vías y metabolitos reveló “cambios importantes” en las características de la microbiota intestinal y los metabolomas asociados antes del inicio de la enfermedad, informaron.

Por ejemplo, antes del inicio de la celiaquía, fueron más abundantes varias especies/cepas/vías/metabolitos microbianos previamente vinculados con trastornos autoinmunitarios e inflamatorios, es decir, Dialister invisus, especies del género ParabacteroidesLachnospiraceae, metabolismo del triptófano y los metabolitos serina y treonina.

Otros con efectos antiinflamatorios conocidos se presentaron en menor abundancia antes del inicio de la celiaquía; es decir, Streptococcus thermophilus, Faecalibacterium prausnitzii y Clostridium clostridioforme.

Los investigadores también descubrieron microbios/guías/metabolitos previamente no notificados que pueden representar biomarcadores específicos de celiaquía: especies del género Porfiromonas, alta biosíntesis de N-glicano de tipo manosa y serina.

“Nuestro estudio establece un mapa de caminos para los diseños de un estudio longitudinal prospectivo a fin de comprender mejor la función de la microbiota intestinal en la patogenia de la enfermedad y objetivos terapéuticos para establecer la tolerancia o prevenir la autoinmunidad”, escriben.

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Opinión de los expertos

Al pedirle su comentario, el Dr. William Balistreri, dijo: “Esta es otra parte importante de la investigación del Dr. Fasano. Aunque las cifras son muy pequeñas, su enfoque es singular y muy innovador”. El Dr. Balistreri es profesor Dorothy M. M. Kersten de Pediatría en el Cincinnati Children’s Hospital Medical Center, en Cincinnati, Estados Unidos.

“Si los resultados se validan posteriormente ―de que hay en realidad especies, vías y metabolitos de microorganismos cuya abundancia se altera significativamente antes de que comience la enfermedad celiaca― tendremos un intervalo de oportunidad para intervenir. Siempre es mejor prevenir que realizar un tratamiento prolongado y arduo”, comentó a Medscape Noticias Médicas.

Armin Alaedini, Ph. D., dijo que es “un importante estudio de prueba de concepto que establece el tono y sirve de guía para investigaciones futuras sobre la relevancia del microbioma intestinal en la pérdida de tolerancia al gluten”. Alaedini es un investigador de celiaquía de la Columbia University, en Nueva York, Estados Unidos.

“Las fortalezas importantes de este estudio son su diseño longitudinal prospectivo, el análisis metagenómico y metabolómico de muestras fecales para proporcionar diferencias a nivel de cepa y caracterización más funcional (en contraposición a los análisis de ARN ribosomal 16S más limitados de estudios previos) y muchos puntos de muestreo durante un periodo más prolongado en comparación con estudios previos”, dijo a Medscape Noticias Médicas.

“Dado el diseño del estudio, los investigadores pudieron tratar de vincular especies de microorganismos y metabolitos con posibles vías mecanicistas de la enfermedad, principalmente asociadas con la inflamación y la autoinmunidad, lo cual puede investigarse posteriormente para determinar su posible relevancia terapéutica y diagnóstica, en especial en el contexto de la prevención de la pérdida de la tolerancia al gluten y el inicio de la autoinmunidad en la celiaquía”, añadió Alaedini.

Dijo que las diferencias comparativas en la abundancia de determinadas cepas inmediatamente antes del inicio de la enfermedad es “fascinante, pues se han observado determinados cambios similares en investigaciones previas en el contexto de la celiaquía y otros trastornos autoinmunitarios, lo que documenta más el efecto inmunomodulador importante de estas bacterias específicas”.

Alaedini advirtió que, dada la “considerable diversidad y fluctuación del microbioma intestinal humano, el número de sujetos en este estudio (10 en cada grupo) es demasiado pequeño para llegar a conclusiones firmes en torno al posible valor biomarcador y la relevancia patogénica de los datos generados hasta este momento”.

“Pero este conjunto de investigaciones todavía representa una base excelente y un mapa de caminos sobre el cual se pueden construir futuros estudios más grandes”, concluyó.

La investigación fue financiada parcialmente por fondos de National Institutes of Health, el Nutrition Obesity Research Center en Harvard y el Thrasher Research Fund. Leonard funge como consultor para 9 Meters Biopharma y Anokion y lleva a cabo investigación financiada con Glutenostics LLC. El Dr. Fasano es accionista en Alba Therapeutics, funge como consultor en Inova Diagnostics e Innovate Biopharmaceuticals, es miembro de la junta de asesores de Axial Biotherapeutics y tienen un acuerdo como conferenciante con Mead Johnson Nutrition. Alaedini, Ph. D., y el Dr. Balistreri han declarado no tener ningún conflicto de intereses económicos pertinente.

Por: Megan Brooks

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