HSIL: Un hallazgo citológico de alto riesgo que requiere atención inmediata

El término HSIL (High-Grade Squamous Intraepithelial Lesion) se utiliza para describir alteraciones celulares detectadas principalmente en la prueba de Papanicolaou (Pap) que indican lesiones escamosas intraepiteliales de alto grado.

Estas lesiones representan cambios precancerosos asociados con infección persistente por virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo, especialmente los tipos 16 y 18.

HSIL no es cáncer, pero conlleva un riesgo significativo de progresión a carcinoma invasor de cuello uterino si no se evalúa y trata adecuadamente.

 ¿Qué significa HSIL?

Según el sistema Bethesda, HSIL engloba lesiones que corresponden histológicamente a:

CIN 2 (neoplasia intraepitelial cervical moderada), CIN 3 (neoplasia intraepitelial cervical severa o carcinoma in situ).

Estas lesiones se caracterizan por:

Alto grado de atipia celular. Afectación de más de la mitad del espesor epitelial. Mayor actividad mitótica. Elevado riesgo de progresión si no se tratan.

Relación con el VPH

Más del 95% de los casos de HSIL están asociados a infección persistente por VPH oncogénico.

El virus induce cambios en el ADN celular mediante sus oncoproteínas E6 y E7, interfiriendo con p53 y pRb, y promoviendo proliferación descontrolada.

Factores que aumentan riesgo de progresión:

Inmunosupresión. Tabaquismo. Coinfecciones de transmisión sexual. Múltiples parejas sexuales. No vacunación contra VPH.

 Diagnóstico

Un resultado citológico de HSIL requiere evaluación inmediata. El enfoque diagnóstico incluye:

1. Colposcopia

Se realiza para evaluar el cérvix con aumento y localizar áreas sospechosas.

Hallazgos típicos:

Epitelio aceto-blanco espeso. Punteado grueso. Mosaicismo grueso. Bordes bien definidos.

2. Biopsia dirigida

Es el estándar para confirmar el grado histológico.

Permite diferenciar entre CIN 2, CIN 3 o descartar invasión.

3. Prueba de VPH

Aunque el hallazgo de HSIL ya implica alto riesgo, la genotipificación puede ayudar a guiar el seguimiento.

 Manejo clínico

El tratamiento depende de la edad, deseo reproductivo y hallazgos histológicos. En la mayoría de los casos, el manejo recomendado es:

1. Tratamiento excisional

El más utilizado. Incluye:

LEEP/LLETZ (electroescisión con asa). Conización con bisturí frío. Conización con láser.

Ventajas:

Diagnóstico y tratamiento simultáneo. Alta tasa de cura (90–95%). Identificación de márgenes afectados.

2. Tratamiento ablativo

Menos usado hoy. Incluye crioterapia o láser, pero solo si hay confirmación histológica y margenes visibles, sin sospecha de invasión.

3. Manejo especial en adolescentes o embarazadas

En adolescentes, se considera seguimiento estrecho en casos límite (CIN 2). En embarazo, se difiere el tratamiento, salvo sospecha de cáncer.

 Pronóstico

El pronóstico de HSIL es excelente cuando se trata adecuadamente.

Sin intervención, el riesgo aproximado de progresión es:

CIN 2 → 5–22% progresa a cáncer. CIN 3 → hasta 30–40% progresa a cáncer invasor.

Con tratamiento excisional, el riesgo de recurrencia o progresión es bajo, especialmente si la paciente:

Está vacunada contra VPH, No fuma, Mantiene seguimiento regular.

 Prevención

Las estrategias más efectivas para prevenir HSIL y cáncer cervical son:

Vacunación contra el VPH (idealmente antes del inicio sexual). Tamizaje regular con citología y/o VPH. Evitar tabaco. Uso de barreras de protección sexual. Tratamiento oportuno de lesiones precancerosas.

 Conclusión

HSIL es un hallazgo citológico que indica una lesión precancerosa de alto riesgo, pero completamente tratable. Su detección temprana mediante tamizaje cervical es clave para prevenir el cáncer de cuello uterino, una enfermedad prácticamente evitable.

Con evaluación colposcópica inmediata y tratamiento adecuado, la gran mayoría de las pacientes tienen un pronóstico excelente.